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Karin Lambrechtse, nutricionista de Vingegaard: «Un desayuno de 1.500 kilocalorías, pan, arroz con leche y requesón»

La dieta de un deportista de élite es un misterio. O eso creíamos. Ahora, el secreto mejor guardado de los campeones, su combustible diario, se ha revelado. Prepárense para alucinar con lo que comemos y lo que consumen ellos.

Porque no, su desayuno no es el café con leche y tostada que la mayoría de nosotros compartimos. Hablamos de miles de kilocalorías, de una estrategia alimentaria que hace palidecer nuestros menús más abundantes.

Karin Lambrechtse, la nutricionista y chef de élite del equipo Visma | Lease a Bike, lo ha destapado. La responsable de alimentar a Jonas Vingegaard, el ciclista que ha marcado una época con sus victorias en el Tour de Francia, la Vuelta a España y el Giro de Italia, ha compartido el menú. Y la cifra es impactante: un desayuno de hasta 1.500 kilocalorías.

Nos cuesta imaginarlo, ¿verdad? Lo que para nosotros sería una comida completa, para ellos es solo el primer alimento del día. Unas tres rebanadas de pan con guarnición dulce, huevo y jamón o queso. Eso, solo para empezar. Además, se añaden dos platos de arroz con leche, algo de fruta fresca e incluso una porción de requesón. Un auténtico festín energético.

Esta propuesta rompe muchos de nuestros esquemas. Para la mayoría, un desayuno así sería una bomba. Pero para Vingegaard y sus compañeros, es el secreto para devorar kilómetros y ganar grandes vueltas. Una ingesta brutal de carbohidratos, proteínas y grasas calculada al milímetro para afrontar jornadas donde queman entre 8.000 y 10.000 kilocalorías.

La «gasolina» que alimenta campeones

Esta gestión nutricional es el verdadero motor oculto del éxito. Durante competiciones como el Tour de Francia o la Vuelta a España, los ciclistas encadenan días enteros sobre la bicicleta. El desgaste es gigantesco. Por eso, su alimentación no es una opción, es una obligación. Cada bocado, cada caloría, tiene un propósito.

Lambrechtse, como coordinadora de chefs y nutricionista de rendimiento, lo tiene clarísimo. La dieta de un ciclista profesional está medida al detalle. Es una auténtica ingeniería de la alimentación, muy alejada de lo que se hacía antes.

Nos han explicado que antiguamente, ni Miguel Induráin ni Perico Delgado llevaban barritas o geles. Se nutrían con bocadillos de jamón y queso o pastas. Ahora, el enfoque es radicalmente diferente. Una estrategia que nuestro cuerpo agradecería si quisiéramos su rendimiento.

La clave está en los hidratos de carbono. Son la principal fuente de combustible para el ejercicio prolongado. Así, antes de salir a competir, el cuerpo debe estar a tope. Pero no es solo comer mucho. Es comer inteligentemente. Cada ingrediente es seleccionado por su efectividad y su capacidad de recuperación.

El equipo Visma incluso lleva sus propios alimentos, que reciben semanalmente desde los Países Bajos. Esto nos demuestra la importancia que dan al control total. La improvisación no existe en la élite. Porque, como advierte Lambrechtse, si no repones adecuadamente lo que consumes, corres el riesgo de no recuperarte bien e incluso de enfermar. La salud es primordial.

El kebab saludable: el último «truco» para el ánimo

Pero no todo es sacrificio. Ni siquiera para un campeón como Vingegaard. Los deportistas, recuerda Lambrechtse, «son personas, no máquinas». También necesitan una dosis de placer, un incentivo que mantenga el ánimo arriba. Y aquí es donde entra uno de los secretos más sorprendentes: su plato favorito es el döner kebab.

Sí, has leído bien. Un kebab. Pero no el que encuentras en cualquier lugar. El equipo Visma ha creado una versión saludable, totalmente adaptada a sus necesidades. Un truco para disfrutar sin poner en riesgo su rendimiento.

La receta es simple pero ingeniosa: pollo cocinado con especias tipo ‘shawarma’, servido dentro de un wrap. Lo acompañan con col lombarda, cebolla y una salsa de ajo que se presenta aparte para poder controlar la cantidad. Así, consiguen conservar los sabores que le gustan a Vingegaard, pero con ingredientes y proporciones optimizadas.

Este ejemplo nos demuestra que la alimentación deportiva moderna ya no es una renuncia constante. Es una adaptación, una búsqueda de equilibrios para maximizar el rendimiento sin olvidar el bienestar mental. Un modelo que incluso nosotros podríamos aplicar en nuestra vida diaria.

Tu salud: no esperes a la línea de meta

La lesión de Vingegaard en el Tour de Francia lo ha dejado fuera de la competición este año. Ahora, su objetivo es la recuperación total. Pero incluso en estos momentos, la atención sobre su dieta sigue siendo máxima. Es una prueba más de la importancia que dan los profesionales a cada detalle.

Nos han explicado cómo la alimentación ha evolucionado drásticamente en el ciclismo de élite. Del bocadillo de jamón de Induráin a las 1.500 kilocalorías matutinas de Vingegaard, la transformación es abismal. Y es una lección que debemos aprender.

No necesitamos ser ciclistas de élite para entender que lo que comemos afecta nuestro rendimiento, nuestra energía y nuestra salud. Quizás no todos necesitamos un desayuno de 1.500 kcal, pero el principio es el mismo: una alimentación consciente y estratégica puede cambiarlo todo.

Tu energía, tu ánimo, tu resistencia… ¿Qué harías si supieras que un pequeño cambio en tu menú diario podría dispararlos?

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