Viure - Tot Barcelona
José Luis Marín, psiquiatra: Ya no se puede seguir manteniendo el espejismo de que la depresión tiene que ver con la falta de serotonina

¿Crees saber qué hay detrás de la depresión? Posiblemente, te han contado una historia a medias.

Durante años, hemos aceptado una explicación simple, una idea que sonaba lógica y tranquilizadora. Pero esta simplicidad se desmorona ahora mismo.

La revelación que sacude la salud mental

La comunidad científica está comenzando a verlo claro. Y un experto de referencia ha hecho saltar todas las alarmas. Prepárense, porque lo que viene a continuación puede cambiar su manera de entenderlo todo.

El psiquiatra José Luis Marín es contundente. Sus palabras resuenan con una verdad que no podemos ignorar más. Ha llegado el momento de deshacernos de un mito arraigado.

La idea de un simple desequilibrio químico ha sido un espejismo. La realidad es mucho más compleja y nos exige una atención diferente.

«Ya no se puede seguir manteniendo el espejismo de que la depresión tiene que ver con la falta de serotonina», afirma Marín sin rodeos. Un error que hemos arrastrado demasiado tiempo.

Más allá de las hormonas: el nuevo paradigma

Esta idea de un cerebro con un «desequilibrio químico», con falta de serotonina, ha sido la solución fácil. Pero su sencillez no la hacía real. El psiquiatra Marín, en una conversación con la psicóloga sanitaria Mercedes Bermejo, cuestiona esta interpretación reduccionista.

El sufrimiento humano es un entramado. No se puede reducir a un simple juego hormonal. Las cosas, asegura Marín, «son mucho más complicadas».

Su defensa es clara: se necesita una perspectiva que mire más allá de los síntomas. Una visión que considere la historia vital de la persona. Sus relaciones. Su contexto familiar y social. Es imprescindible.

La depresión es un problema complejo. Y reducir su aparición a un único mecanismo nos ofrece una imagen incompleta. Casi un engaño.

Lo que Marín plantea es abandonar las explicaciones demasiado simples. Hay que estudiar qué circunstancias acompañan el sufrimiento de cada paciente. Este es el secreto para encontrar una solución real.

La infancia, el diagnóstico y los lazos vitales

El especialista pone el foco en una pregunta esencial: ¿Qué expresa el paciente con su síntoma? ¿Qué función puede estar teniendo este malestar dentro de su entorno? El sufrimiento individual no se puede entender aisladamente. Nunca.

Esta nueva propuesta supone ampliar la mirada. La ansiedad, la depresión o las dificultades para establecer vínculos pueden estar ligadas a experiencias acumuladas durante años. También a las relaciones desarrolladas desde la primera infancia.

La infancia y la adolescencia son etapas cruciales. Marín y Bermejo defienden la importancia de analizar las experiencias tempranas. Actuar desde la prevención, no solo cuando el malestar ya es un problema grave en la edad adulta. Es urgente.

No podemos permitir que un diagnóstico defina a una persona. Hay que mirar la trayectoria, las relaciones y el contexto para encontrar la verdadera causa del malestar.

Otro punto caliente es el peso de los diagnósticos. Ambos profesionales son críticos con el uso de etiquetas. Especialmente si acaban siendo la única manera de interpretar a una persona. Esto es un error definitivo.

Marín considera que el problema surge cuando el diagnóstico define a la persona. Favorece una visión crónica de su situación. Ante esto, propone preguntarse por su trayectoria. Sus relaciones. Las circunstancias que influyen en el malestar.

La conversación otorga un papel fundamental a las relaciones humanas. La pareja, los padres, los hijos, los compañeros de trabajo. La red social. Todo forma parte de una red que influye. Y que puede influir en cómo afrontamos las experiencias.

Esta visión no busca culpables. Insisten en diferenciar culpa y responsabilidad. La finalidad es comprender las dinámicas existentes. Encontrar nuevas formas de relacionarse para introducir cambios. Un cambio imprescindible para nuestro bienestar.

La emergencia silenciosa que demanda un cambio

La crítica de Marín a la explicación de la serotonina se enmarca en un planteamiento más amplio. El aumento del sufrimiento psicológico nos debe llevar a revisar las respuestas actuales. A prestar más atención a la prevención, a las experiencias vitales y a los vínculos.

«Tenemos que empezar a pensar que hay que cambiar», señala el especialista. Con el incremento de problemas como la depresión, la ansiedad o los trastornos alimentarios, la alarma es real. Y la urgencia es máxima.

El espejismo se ha roto. Y la verdad, por compleja que sea, es el primer paso hacia la solución. Tu bienestar, nuestra salud colectiva, no pueden esperar.

¿Estás preparado para cuestionar lo que siempre has creído?

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa