Vecinos de las viviendas y algunos comerciantes de la isla en la que se encuentra el Centre de la Vila, el centro comercial del barrio de la Vila Olímpica, exigen al Ayuntamiento de Barcelona que inspeccione el aparcamiento de las instalaciones por razones sanitarias y de salubridad. Concretamente, la instancia presentada por la administradora de fincas al distrito de Sant Martí hace referencia a la planta -3. Según la documentación a la que ha tenido acceso el TOT Barcelona, los residentes denuncian «una situación de degradación, falta de mantenimiento y posible insalubridad, con filtraciones de agua, humedades persistentes, acumulación de suciedad, desechos, vehículos abandonados, malos olores, posibles focos de plagas y cables o elementos en deficiente estado de conservación», dice el texto presentado al consistorio. En las imágenes cedidas por ERC, se ve el estado de degradación, con charcos, columnas dañadas por las inundaciones y vehículos abandonados.
El Centre de la Vila está situado entre la avenida de Icària y las calles de Salvador Espriu, Arquitecte Sert y Rosa Sensat y es propiedad de la empresa estatal Mercasa. Desde hace años, el centro comercial sufre una oleada de cierres de negocios y de abandono generalizado. El cierre de los multicines Yelmo Icària, en julio de 2023, fue un punto de inflexión. Y a finales de julio de 2026, cerrará la guardería Chiqui la Vila porque Mercasa no le ha renovado el contrato. El 10 de junio, Mercasa sacó a subasta el centro comercial, pero esta quedó desierta. El precio de salida era 27,5 millones y se rebajó hasta los 18,5. Pero ni así, nadie se lo quedó.

Presión de los grupos de la oposición
Grupos municipales como Junts, ERC y Barcelona en Comú presionan al gobierno de Jaume Collboni para que compre el recinto y garantice los usos comerciales o también haga equipamientos. También la asociación de vecinos de la Vila Olímpica insiste en que el centro comercial pase a manos municipales para garantizar su futuro comercial, ya que en el barrio hay poca oferta y el vecindario envejece, ha valorado el presidente Jordi Giró. Pero hasta ahora el ejecutivo socialista había rechazado la posibilidad de adquirir el Centre de la Vila por el elevado precio. Tras quedar desierta la subasta, se ha entrado en un nuevo escenario. Este miércoles, el teniente de economía del área económica, Jordi Valls, dijo que el gobierno valorará la compra, siempre que el precio sea «justo». Solo la reforma de las instalaciones podría costar entre 25 o 30 millones de euros.
De hecho, el Ayuntamiento ya es propietario de 76 viviendas de la isla, en la que está el centro comercial, inscritas en el Registro de la Propiedad número 21 de Barcelona. Fuentes vecinales de estas fincas han explicado que Mercasa es propietaria del 68% de la mancomunidad (el centro comercial, el supermercado, el aparcamiento del Centre de la Vila y varios locales exteriores), mientras que el otro 32% es de doce comunidades de vecinos (de las cuales siete son del Patronato Municipal de la Vivienda, con un 9,9% del coeficiente general), dos edificios de oficinas, un aparcamiento privado y varios locales exteriores.
No se han corregido las deficiencias
La instancia presentada al Ayuntamiento por una posible insalubridad subraya que la afectación puede no limitarse únicamente a la planta -3 del aparcamiento, sino afectar también a las otras dos plantas, al conjunto del recinto, a las comunidades colindantes y a los elementos comunes del complejo. Los vecinos piensan que, «aparentemente, no se han adoptado suficientes medidas para corregir de forma efectiva las deficiencias».
Vecinos y comerciantes de las fincas solicitan al distrito de Sant Martí que valore «el estado de higiene, salubridad, humedades, filtraciones, acumulación de residuos, posibles focos de plagas, malos olores, estado de conservación y cualquier riesgo potencial que pueda afectar a los vecinos, usuarios, comunidades y plantas superiores del aparcamiento». Y, en caso de constatarse deficiencias, que se requiera a la propiedad o responsable de la planta -3 que adopte con urgencia las medidas correctoras necesarias para garantizar «unas condiciones adecuadas de salubridad, higiene, seguridad y conservación».

En conversación con el TOT, la consejera de ERC Lourdes Arrando ha dicho que en el próximo consejo plenario del Ayuntamiento preguntarán al gobierno si ya ha hecho la inspección y qué conclusiones ha sacado, y si todavía no ha ido a visitar el aparcamiento, cuándo piensa hacerlo. A juicio de los republicanos, ahora el Centre de la Vila está «en tierra de nadie», porque Mercasa continúa inhibiéndose del mantenimiento. ERC fue el primer partido que ya en 2020 planteó que el consistorio comprara el centro comercial y, a finales de 2022, acordó con el gobierno de Ada Colau destinar cinco millones a la adquisición.
Demanda de los vecinos por la falta de mantenimiento
Fuentes vecinales de las fincas detallan que los acuerdos de la mancomunidad se rigen por el Código Civil de Cataluña, y como las dos partes -Mercasa y los vecinos- no se pusieron de acuerdo para subsanar las deficiencias detectadas, el 32% de la propiedad presentó una demanda contra Mercasa por la falta de mantenimiento y la posible afectación en elementos estructurales, tal como ya informó el TOT. Las fuentes consultadas afirman que el Patronato Municipal de la Vivienda no se ha personado en la demanda, sino que han sido los residentes de los pisos municipales y propietarios del resto quienes la han interpuesto. Los daños de la reparación, según estimaciones de un arquitecto contratado por los vecinos, son de unos tres millones de euros.
A esta demanda por la falta de mantenimiento, hay que sumar la judicialización de la situación del aparcamiento por los problemas entre Mercasa (propietario) y el gestor de las instalaciones, entre otros el impago por no poder sacar rendimiento de una parte del parking, cerrada por filtraciones de agua e inundaciones, apuntan fuentes vecinales.

