Vecinos de la Vila Olímpica han presentado una demanda contra Mercasa (Mercados Centrales de Abastecimiento), la empresa estatal propietaria del Centre de la Vila, el centro comercial que se subastará el 10 de junio. El presidente de la asociación de vecinos de la Vila Olímpica, Jordi Giró y diferentes partidos políticos explicaron el pasado viernes a TOT Barcelona que la denuncia es por problemas estructurales. Las filtraciones de agua del aparcamiento afectan elementos de las viviendas que están sobre el centro comercial y a lo largo de los últimos años la falta de mantenimiento ha sido evidente.
El caso ha llegado a los tribunales esta misma semana. Lo han presentado residentes de los edificios de la manzana de la cual forma parte el Centre de la Vila, situada entre la avenida Icària y las calles de Rosa Sensat, Arquitecte Sert y Salvador Espriu. Las fuentes consultadas han subrayado que la presentación de la demanda se tendrá que comunicar a los interesados que quieran participar en la subasta.
Problemas de filtraciones de agua en el aparcamiento
El problema de las filtraciones de agua está en el aparcamiento. Giró ha detallado que una de las plantas está cerrada porque se llena de agua y esta se tiene que ir retirando. Las filtraciones de agua han dañado instalaciones y elementos estructurales. También hay grietas y deficiencias técnicas y de seguridad. Una de las obras que no se han realizado son las mejoras necesarias en el sistema de drenaje. El valor de la demanda por la reparación de los daños es de unos tres millones de euros.

A partir de 25,7 millones de euros
El centro comercial sale a la venta por 25,7 millones, pero el precio puede bajar hasta los 21,9 millones, primero, y si no hasta los 18,5 millones. Lo que se subasta es el aparcamiento subterráneo (tres plantas), la galería comercial y los locales comerciales. Tal como ha informado este medio, la asociación de vecinos de la Vila Olímpica y partidos como Junts per Barcelona, Barcelona en Comú y ERC han pedido detener la subasta.
El Centre de la Vila abrió en 1996. De los más de ochenta negocios que había hace tres décadas ahora quedan abiertos poco más de una decena. El cierre de los multicines Yelmo Icària, en julio de 2023, fue un punto de inflexión. A finales de julio, cerrará la guardería Chiqui la Vila porque Mercasa no les ha renovado el contrato. Entre 50 y 60 niños se han quedado sin centro educativo para el curso siguiente y una decena de trabajadores se han quedado sin empleo.
El Ayuntamiento descartó la compra
A finales de 2022, ERC pactó con el gobierno de Ada Colau cinco millones de euros para la compra del inmueble. Con la llegada de Jaume Collboni a la alcaldía, este interés se enfrió y, posteriormente, el ejecutivo socialista renunció por el elevado coste, entre la adquisición y la reforma de las instalaciones.
El teniente de alcaldía del área económica del Ayuntamiento, Jordi Valls, recordó este viernes a TOT Barcelona que, en un primer momento, se habló de unos 80 millones, una cifra que después se redujo a unos 50 o 60 millones, pero que continuaban siendo inasumibles. A lo largo de los últimos meses, Valls no ha hablado con Mercasa y el Ayuntamiento está atento a ver qué pasa con la subasta de la próxima semana. Si el centro no se compra y la subasta queda desierta, se entraría en otro escenario y el consistorio podría replantearse su posicionamiento por la importante rebaja del precio. El teniente de alcaldía ha descartado una cesión porque lo que quiere Mercasa es vender.

