Desde primera hora de la mañana de este miércoles, la visita del papa a la Sagrada Familia, programada para esta tarde, ya se nota en el barrio. El corte masivo de calles, principalmente en los alrededores de la basílica, ha convertido este territorio de Barcelona en una gran isla peatonal, sin presencia de coches. Entre las ocho y las nueve de la mañana, solo circulaban patinetes y bicicletas y la calzada era utilizada por personas que caminaban tranquilamente, entre ellos había muchas familias que llevaban a los niños a las escuelas.

Las restricciones harán que durante todo el día no puedan circular vehículos en calles como Rosselló, Provença, Lepant, Sardenya y Sicília, entre otras. Tampoco pueden entrar ni salir coches de los aparcamientos de las vías cortadas. Según han informado agentes de la Guardia Urbana a pie de calle, sí estará garantizado en todo momento que los vecinos puedan acceder a sus viviendas. Algunas personas han explicado que la policía les ha pedido el DNI para entrar en su casa.

Bares y restaurantes sin terrazas
A primera hora de la mañana, la mayor parte de los comercios del barrio estaban cerrados. Muchos establecimientos optarán por no abrir debido a las restricciones de seguridad que hay. Por ejemplo, en la avenida de Gaudí, ambas aceras están llenas de vallas. Sí estaban abiertos algunos bares y restaurantes, los cuales han confirmado que no podrán tener terraza en todo el día, a diferencia del martes, cuando aún pudieron trabajar en el exterior, han dicho desde el restaurante Divan, de la avenida de Gaudí, y la hamburguesería Five Guys, de la calle de Provença, justo enfrente de la basílica.

Poco antes de las nueve de la mañana, numerosos curiosos se han acercado para ver los últimos preparativos en la confluencia de la calle de Provença con la de Marina. La avenida de Gaudí estaba prácticamente vacía a esa hora, y entre las personas que había, una novia aprovechaba el fondo de la Sagrada Familia para hacerse fotos para su boda. A esa misma hora, los trabajadores de la Sagrada Familia entraban en fila por una de las puertas de la basílica de la citada esquina.

La parada del metro de la Sagrada Familia
Como se había anunciado, la parada del metro de la Sagrada Familia (L2 y L5) permanecerá cerrada toda la jornada. En Verdaguer (L4 y L5), por la tarde, cuando se espera una afluencia masiva de personas, se podrá salir del suburbano, pero no entrar.

Gente esperando desde las 9.00 horas y espacios reservados con sillas
La presencia de agentes de la Guardia Urbana y Mossos d’Esquadra ya era visible en las calles de la Sagrada Familia desde primera hora. En la confluencia de la calle de Sardenya con la de Rosselló, donde el papamóvil girará para bajar hacia la basílica, la policía atendía grupos de vecinos que tenían dudas sobre las restricciones de movilidad, aunque el Ayuntamiento ha puesto carteles informativos de los cortes en portales de edificios.

En Rosselló con Sardenya, unos pocos curiosos ya se habían instalado esperando el paso del Santo Padre, hacia las 19.00 horas o ya cerca de las ocho de la tarde. Otros más avispados se han reservado su espacio: han dejado dos sillas y una silla de ruedas frente a la tienda El Bon Menjar, en la misma confluencia de Sardenya con Rosselló.


