Albert Batlle ha comparado el acto del papa en la Sagrada Família con la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. Batlle ha hablado de un “recordatorio”, para aquellos que ya “tenemos una cierta edad”, de aquellas «jornadas fantásticas» que permiten recuperar “un orgullo de ciudad”. “Queríamos hacerlo bien y creo que lo hemos hecho”, ha valorado.
Los datos que ha dado a conocer el consistorio cifran en unas 180.000 las personas que siguieron los actos de León XIV en la ciudad, el martes y miércoles 9 y 10 de junio. El recorrido por la calle Rosselló con el papamóvil fue el momento con más barceloneses en las calles, con unos 120.000, mientras que otros 9.000 se concentraron alrededor de la Sagrada Família. A la oración del martes por la noche en el Estadio Olímpico, asistieron unos 43.500 espectadores. Otros 6.000 ciudadanos recibieron al Santo Padre en la catedral, el martes después de aterrizar en el Prat. Y en el Raval, durante la visita del Santo Padre a la parroquia de San Agustín, acudieron unas 1.500 personas.
«Barcelona, los ciudadanos y los servicios han estado a la altura… El evento ha concentrado los ojos de todo el mundo». Batlle ha recordado que los medios han comparado el acto del miércoles -en referencia a la visita de la Sagrada Família y la inauguración de la torre de Jesús- con la inauguración de los Juegos Olímpicos. «Barcelona ha sido el centro del mundo, y esta atención la hemos superado con nota».

Unos 1.900 agentes de la Guardia Urbana
Entre los servicios municipales desplegados, Batlle ha hablado de unos 1.900 agentes de la Guardia Urbana en los diferentes espacios, 230 trabajadores de limpieza, sesenta personas que han colocado vallas en diversos puntos de la ciudad, sesenta agentes cívicos y 120 empleados que han formado parte de equipos municipales transversales, entre los que había personal del Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB) y del área de movilidad y distritos de la ciudad.
En opinión de Batlle, la movilidad de la ciudad funcionó bien. Tal como informó el TOT Barcelona, entre las 06:00 y las 08:00 de la mañana del miércoles, el tráfico dentro de Barcelona se redujo un 7,1%, mientras que en las entradas y salidas de la ciudad, hasta el mediodía, la disminución fue del 3,5%, según el Servei Català de Trànsit. Mucha gente dejó el coche en casa y los alrededores de la Sagrada Família se convirtieron en una gran isla de peatones. «Se ha hecho muy buena comunicación de las afectaciones», ha dicho Batlle. El único incidente que Batlle ha destacado en temas de movilidad ha sido el cierre de la estación de Diagonal (L3 y L5) durante una hora por razones de seguridad.

Tiroteo en Balmes
Sobre el tiroteo del miércoles por la mañana en la calle Balmes, en el cual fue abatido un hombre a las puertas de la comisaría de la Policía Nacional, Batlle ha reiterado que no tuvo nada que ver con la visita del papa. Tampoco hizo cambiar los planes de seguridad para proteger al Santo Padre. La seguridad era «extraordinaria», ha subrayado. Sí ha querido dejar claro, como ya ha hecho el alcalde Jaume Collboni, que es necesario revisar las normas sobre la tenencia de armas de fuego. En dos meses, cuatro hombres han muerto a tiros en calles de la ciudad, unos asesinatos que Batlle ha vinculado con mafias y el negocio de la droga.

