El nuevo presidente de ERC Barcelona, Ricard Farin, del sector junquerista de la federación, se ha presentado en público con un mensaje político similar al del grupo municipal. La idea de ser “útiles a la ciudadanía” resuena con fuerza entre la nueva dirección, crítica con el “modelo de ciudad” del PSC y de los Comunes, donde la vivienda ha terminado siendo “un bien de mercado”, y la despersonalización del comercio de proximidad. Sin ningún tipo de matiz, Farin se ha puesto al servicio de la secretaria general del partido y candidata a la alcaldía de Barcelona, Elisenda Alamany. “ERC nos dejaremos la piel para que sea la futura alcaldesa de Barcelona”, ha afirmado en el congreso regional de ERC en Barcelona.
La candidatura de Farin (Activem Barcelona) se ha impuesto con un 60% de los votos a la lista crítica (Construïm Esquerra Barcelona), liderada por la concejala Rosa Suriñach. No ha habido sorpresa tras la clara victoria del sector oficialista en la recogida de avales, que anticipaban un resultado próximo a la dirección nacional del partido. Nueva fase en ERC Barcelona tras un año de tensiones internas, primero con la victoria inesperada de Creu Camacho en abril de 2025 y después con la renuncia de algunos de los altos cargos de la federación.

Alamany pide hablar de Barcelona
Durante el congreso, celebrado este sábado, Elisenda Alamany, presidenta del grupo municipal, número dos de Junqueras y candidata a la alcaldía en 2027, ha pedido a los militantes hablar más de la ciudad que del partido, tras meses de terremoto interno que se ha vivido tanto en Barcelona como a nivel nacional. El objetivo, ha remarcado Alamany, es ahora trazar el camino que los acerque a la alcaldía de la capital.
Alamany también ha cargado contra los fondos buitre y ha instado a la militancia –e indirectamente a Junts– a combatir la extrema derecha. «A los que les tiemblan las piernas ante las encuestas por la amenaza de la extrema derecha, les decimos que Cataluña ha salido adelante señalando a los adversarios, y no a los más vulnerables, y los adversarios son los que defienden los fondos inversores y que impiden que los hijos tengan un futuro en la capital, y que entienden que las ciudades son botines que hay que saquear», ha afirmado.
