Las obras de reforma de la Rambla avanzan a velocidad de crucero, con la intención de que estén terminadas a principios de 2027. El Ayuntamiento de Barcelona asegura que se mantiene el calendario previsto y que la remodelación estará acabada hacia febrero del año próximo, solo dos meses antes de las elecciones. Con la entrada en el gobierno del PSC, Jaume Collboni aceleró la transformación, convirtiendo el proyecto «en una prioridad», en palabras del expresidente de Amics de la Rambla, Fermín Villar, y acortó el plazo de ejecución a treinta y cuatro meses. Las previsiones con las que trabajaba Ada Colau eran mucho más largas, hasta 2030. En todo caso, el futuro de la Rambla estará marcado por su conversión en un eje cultural, un diseño unificado de las terrazas, con una reducción del número de mesas, y un tercio más de espacio para los peatones.

Para el alcalde, la recuperación de la Rambla es uno de los proyectos estrella del mandato, el paseo más internacional de Barcelona se convertirá en el futuro en un eje cultural muy importante. Al Palau de la Virreina, el Centre d’Arts Santa Mònica, el Gran Teatre del Liceu y el Teatre Poliorama, se sumarán la Antiga Foneria dels Canons, que abrirá en 2028 como Centro de Arte Digital de Cataluña; y el Club Capitol, que pasará a manos municipales y será un nuevo teatro con dos salas. El espacio que quedaba por desbloquear era el Teatre Principal, que es la sala más antigua de Barcelona. Hace solo unas semanas, el grupo que lo gestionará, Atir Hospitality, informó que, con cinco años de retraso, iniciaba las obras y el Principal volverá a levantar el telón en 2028, con teatro, musicales, música en vivo, exposiciones temporales y oferta de restauración. El presupuesto se elevará hasta los 45 millones de euros.
El presupuesto ha aumentado más de once millones
Las obras de la reforma de la Rambla costarán unos 55,6 millones de euros, según los últimos datos publicados por el Ayuntamiento. Esto supone un incremento de más de once millones por encima de las previsiones iniciales, que eran de 44,5 millones. Solo en el tramo de Drassanes-Colom, el sobrecoste fue del 20% debido a la instalación de bolardos antiterroristas, trabajos arqueológicos o mejoras en el acceso al Museo Marítimo, entre otros.

Las terrazas reabrirán progresivamente
Fuentes del Ayuntamiento recuerdan que la primera fase de las obras, las de la calzada y la acera del lado del Gòtic, se terminó en junio del año pasado. Ahora, los operarios trabajan en el ámbito del Raval (fase dos), una parte que se finalizará a lo largo de mayo. Y desde principios de 2026 se está ejecutando la fase tres, el tronco central. Precisamente, las labores en el paseo central han hecho que se hayan tenido que retirar las terrazas de los establecimientos. Se prevé que la reapertura se haga progresivamente. Collboni ha afirmado que en febrero próximo, todas habrán reabierto, pero en el verano de 2026 se espera que puedan ir levantando la persiana a medida que avancen las obras.

Las ocho floristas, en la plaza de Cataluña hasta principios de 2027
También se espera que, con la culminación de la reforma, regresen a la Rambla las ocho floristas que a finales de marzo se instalaron en la plaza de Cataluña, entre la calle de Bergara y la ronda de la Universidad. Es la primera vez que estos comerciantes dejan la Rambla desde 1888, cuando abrió Flors Carolina, la parada más antigua del paseo. Las floristas han abierto en unas nuevas paradas que serán las mismas que tendrán cuando bajen de nuevo a la Rambla. Será así en siete de los ocho casos, ya que Flors Carolina podrá mantener el cubículo que tiene desde 1992 y que fue premio FAD. El quiosco de Flors Carolina se restaurará.

Este lunes, el Ayuntamiento ha explicado que se han iniciado los trámites para decretar la Rambla Zona de Excelencia de Terrazas. En este sentido, se aprobará un libro de estilo que suponga un modelo de terrazas con imagen propia para todo el ámbito para mejorar y reforzar la identidad del paseo como vía emblemática de la ciudad. El consistorio ha cerrado un acuerdo con el Gremi de Restauració y la entidad Amics de la Rambla. La nueva oferta de terrazas hará que el número de mesas se reduzca un 16%. Se pasará de 382 a 322. Como mucho un establecimiento podrá tener 24 mesas.

Un único carril de subida y bajada
La transformación de la Rambla se realiza a partir del proyecto arquitectónico del estudio Km 0, que dirigió la exregidora Itziar González. Prevén que solo haya un carril de subida y de bajada, a diferencia de ahora que hay dos, y limitar la circulación a vecinos, servicios y transporte público. Las aceras también se ampliarán -por encima de los tres metros-, al igual que el paseo central. Además, la reforma incorporará tres plazas en la zona del Palau Moja-Betlem, el Pla del Teatre y el Pla de la Boqueria.

Preservación del patrimonio
La reforma de la Rambla también pone el foco en la preservación del patrimonio. Se restaurarán elementos tan importantes como el mosaico de Joan Miró y la fuente de Canaletes. También se preservarán las farolas de cuatro o cinco brazos y la que hay en la parte alta de la Rambla, frente al bar Zúrich. De estilo art deco, formaba parte de un proyecto de Josep Puig i Cadafalch para urbanizar la plaza de Cataluña, pero nunca se ejecutó. En cambio, las farolas que se han retirado son las de un solo brazo. Aunque llevaban muchas décadas en la Rambla, el Ayuntamiento argumenta que no eran originales sino réplicas. Estas se sustituirán por una iluminación contemporánea. Además, se ha rehabilitado la escultura dedicada al escritor y dramaturgo Serafí Pitarra, y en un futuro se realizará una reforma integral del monumento a Colón, ya que el envejecimiento de la obra se ha acelerado por “la baja calidad de los materiales de los diferentes elementos, el punto de ubicación, la climatología y los agentes atmosféricos”.

Más de seis años de retraso para comenzar las obras
El Plan Especial de Reordenación de la Rambla se aprobó en el plenario a mediados de 2016, con los votos a favor de Barcelona en Comú, PSC, ERC y Ciutadans, mientras que PP y CUP se posicionaron en contra. Pero las obras no comenzaron hasta más de seis años después, en octubre de 2022. El gobierno de Colau fijó para la transformación cinco fases que se prolongaban hasta 2030. Amics de la Rambla llegó a colgar un contador sobre el Cafè de l’Òpera en el que se denunciaban los días de retraso que se llevaba en la ejecución de la reforma. El contador se retiró con el nuevo calendario presentado por Collboni en septiembre de 2023.

