Los Mossos d’Esquadra han detenido este miércoles a Tàdgh -nombre artístico- por protestar contra su desalojo, programado para el próximo 28 de abril. El único gaitero que toca en las plazas y avenidas de Barcelona se había encadenado esta mañana a las puertas de la sede de PIMEC en el Baix Llobregat, en Sant Feliu de Llobregat, ya que el presidente de la sección territorial de la patronal, Jaume Masclans, es el propietario que lo quiere desalojar de la parcela donde el músico callejero reside desde 2011. Esta acción reivindicativa comenzó al mediodía y concluyó abruptamente a las dos y media de la tarde, cuando la policía catalana se presentó en el lugar y terminó arrestando al hombre por un delito de resistencia y desobediencia grave a la autoridad.
El músico ha sido trasladado a la comisaría de los Mossos ubicada en el mismo municipio del Baix Llobregat. Antes de ser detenido por los agentes, Tàdgh había compartido un video donde explicaba los motivos que lo llevaron a encadenarse frente a la sede territorial de PIMEC y se dirigía directamente al titular de la parcela donde reside. «Nunca había hecho algo así, pero es la única opción que veo para defender el lugar donde vivo. Jaume Masclans ya sabe que estoy llevando a cabo esta protesta […] Como no se ha puesto en contacto conmigo ni ha habido ninguna rectificación, he decidido encadenarme hasta que retire la demanda de desalojo. Hace quince años que vivo allí y tú solo hace un año que eres el propietario», señalaba. Y añadía: «Esta es mi lucha y espero que sirva de ejemplo y de apoyo para todas las personas que luchamos por la dignidad de vivir en un lugar porque somos personas. Tenemos que colaborar entre nosotros, no especular y quitar el derecho de acceso a necesidades básicas».

Un caso denunciado por duplicidad de propiedad
Es importante recordar que este caso se remonta a quince años atrás, cuando el músico callejero encontró una caseta de autoconstrucción abandonada de no más de 30 metros cuadrados en la urbanización de Mas Alba, en el municipio de Sant Pere de Ribes (Garraf). Ante la necesidad y la imposibilidad de encontrar una alternativa, accedió a ella y la reformó él mismo. Su periplo judicial comenzó en 2018, cuando ya llevaba siete años viviendo allí y recibió una carta informándole que el domicilio era objeto de un proceso de desalojo por ejecución hipotecaria. Después de pasar por la Caixa d’Estalvis de Manresa y Caixa Catalunya, la parcela donde se levanta la caseta terminó en manos del BBVA, que a su vez la entregó por aportación al fondo de inversión Divarian (creado junto con el gigante Cerberus, vinculado al sector del armamento), un movimiento que la entidad realizó hasta 2021 con buena parte de sus activos inmobiliarios.
Mientras la demanda de desalojo seguía su curso, se presentó una segunda compañía en el proceso alegando que era la legítima propietaria. Se trataba de Saticem, una entidad que forma parte del grupo inmobiliario del BBVA y que había obtenido un decreto de adjudicación judicial para reclamar la titularidad de la parcela hasta entonces del banco. Así pues, dos empresas de la misma matriz se presentaron ante la justicia como legítimas titulares de los terrenos. Saticem finalmente renunció a la propiedad y Divarian la terminó vendiendo a Masclans, quien pagó unos 100.000 euros por la parcela y que ha continuado con el proceso de desalojo por sucesión procesal como nuevo titular de la finca.
Hace apenas unas semanas, el gaitero presentó una denuncia contra el BBVA por la gestión ilegal del terreno ante los juzgados de Vilanova i la Geltrú. La demanda argumentaba que la entidad bancaria había permitido que la parcela tuviera al mismo tiempo dos propietarios al 100%, incurriendo en una duplicidad de la propiedad y solicitaba la paralización cautelar del desalojo.

