El incendio en la catenaria del metro de la L1, entre Clot y Glòries, el pasado lunes dejó testimonios angustiosos e imágenes de pasajeros caminando por las vías para encontrar una salida al exterior. Valeria era una de las viajeras que iba con su madre en uno de los primeros vagones. El metro ya había pasado la parada de Clot y circulaba en dirección a Glòries. En un momento concreto, el convoy se detuvo. Valeria asegura que “el humo entró antes de que se abrieran las puertas”. “No se veía nada”. Una persona quiso activar el botón del altavoz de seguridad para saber qué pasaba, pero nadie contestó. Antes de que el metro se detuviera, alguien más lo había pulsado por error y sí había funcionado.
🚇Humo en el interior de un vagón durante el incendio del lunes en la L1, entre las estaciones de Clot y Glòries pic.twitter.com/HoG4MY9yyF
— TOT Barcelona (@TotBcn) July 29, 2026
«Pasamos muchos nervios por el hecho de estar encerrados en un vagón bajo tierra. Hasta que salimos del tren debieron pasar unos diez minutos y después durante cinco más, caminamos hasta la estación de Glòries, donde vimos a dos mossos. Se nos hizo eterno». Antes de que los pasajeros salieran del tren, el conductor, les informó que iba hasta el vagón final para intentar hacer retroceder el metro hasta la estación de Clot y poder evacuar con seguridad, pero no lo consiguió porque se abrieron las puertas y los viajeros bajaron a las vías. Este martes por la mañana, el consejero delegado de TMB, Xavier Flores, explicó que hacer retroceder el tren es lo que establecen los protocolos de seguridad.
“Vimos unos cables caídos y pisamos cenizas”
En el interior del metro, la gente utilizaba cualquier cosa para cubrirse la boca, había mucha angustia. En algún momento, alguien abrió una puerta y dijeron que podíamos salir». Parecía que alguien de TMB podría haber accedido a los vagones, pero la verdad es que todo era muy confuso, relata Valeria. “Nosotros fuimos de los últimos en bajar. Todos estaban en las vías”. Valeria y su madre caminaron en dirección a Glòries. “Vimos unos cables caídos y pisamos cenizas. Íbamos con la boca tapada para poder respirar mejor”. Al llegar al andén, se encontraron con unos mossos y pudieron salir al exterior. Fuera, había un dispositivo amplio de Bomberos y del Sistema de Emergencias Médicas (SEM). Valeria y su madre se encontraban bien y optaron por marcharse de allí y caminar hasta Arc de Triomf.

Horas antes de que este martes el TOT Barcelona hablara con Valeria, el consejero delegado de TMB atribuyó la entrada de humo al hecho de que varios pasajeros activaron los tiradores de emergencia y abrieron las puertas del convoy. Con las puertas abiertas, el sistema de autoprotección contra el humo quedó neutralizado y el metro no pudo retroceder hasta Clot. Flores ha defendido que «el protocolo funcionó» e insistió en que el metro es «absolutamente seguro».
Un revestimiento olvidado que no hay en ningún otro túnel
Las causas del fuego aún se investigan, pero el origen podría estar en un revestimiento olvidado, situado cerca de la catenaria, que se quemó. Se trata de un revestimiento que se colocó en alguna de las obras que se han ejecutado y que, según la empresa metropolitana de transporte, no se encuentra en ningún otro túnel. “No sé en qué punto se debía dejar o se debía quitar”, subrayó Flores.

