Ha tardado casi un año, pero el legado tóxico de la antigua fábrica de ascensores Cardellach desaparecerá definitivamente en las próximas semanas. Según ha podido saber TOT Barcelona, los trabajos para sustituir los dos tercios de techo de las viejas instalaciones de Sant Antoni que no fueron eliminados el verano pasado comenzarán si no hay imprevistos este martes 26 de mayo. La cubierta del recinto -que ocupa buena parte del interior de manzana delimitado entre las calles de Casanova, Villarroel y Sepúlveda y la Gran Vía de las Cortes Catalanas- tenía cerca de 2.000 metros cuadrados, de los cuales se retiró un tercio de la parte más próxima a la Gran Vía. La actuación estuvo motivada en buena parte por dos expedientes de disciplina urbanística iniciados por parte del consistorio por falta de mantenimiento del espacio, que hoy en día alberga un aparcamiento de Garages, Representaciones, Accesorios y Talleres, S.A (GRATSA).
Un defecto de forma impidió a los responsables de las instalaciones poder conseguir el verano pasado el permiso municipal para sustituir también los dos tercios del techo restantes. Aunque forman parte del mismo parking y propietario, al pertenecer a otra parcela, requerían tanto un segundo plan de trabajo independiente como otra licencia de obras. Unos requisitos que la compañía encargada de las tareas, Esquerdes SL, ya ha podido cumplir. Si repiten la fórmula utilizada el pasado verano, los operarios comenzarán la actuación rociando las placas de fibrocemento con una sustancia para evitar posible dispersión de fibras y, equipados con escafandras reglamentarias, las irán retirando una a una. La compañía responsable tanto de la demolición del techo como de su reconstrucción figura en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto, un trámite que permite llevar a cabo trabajos con amianto en todo el Estado, pero que a menudo no es garantía de una buena praxis.

Esta segunda fase de los trabajos tiene una problemática añadida en el hecho de que parte del techo se extiende sobre una gasolinera integrada dentro del mismo aparcamiento donde durante buena parte de la jornada hay un operario trabajando. Si no hay cambios de última hora, se prevé que, mientras duren las obras en la cubierta, se mantenga operativo tanto el parking como la gasolinera de GRATSA. Esto preocupa tanto a la Comisión del Amianto de la Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona (FAVB) como a Fem Sant Antoni, dado que podría haber dispersión de fibras de amianto en el interior de las instalaciones durante las tareas.
Anuncio y cambio de fecha sobrevenido
La alerta de la retirada del amianto restante de la antigua fábrica de Cardellach la hicieron saltar unos carteles. Los avisos se colgaron hace dos semanas en los portales de algunas de las fincas afectadas indicando inicialmente que los trabajos comenzarían el 18 de mayo. «Recomendamos que mantengan las ventanas cerradas durante el horario de trabajo, que será de lunes a viernes, de ocho de la mañana a cinco de la tarde. Rogamos disculpen las molestias, intentaremos que sean las menos posibles. Estamos a su disposición para cualquier duda, aclaración o problema que pudiera surgir en el transcurso de las obras», se podía leer en el mensaje. Sin embargo, el miércoles de la semana pasada, a menos de cinco días del inicio previsto de las tareas, los carteles aparecieron modificados con la fecha tachada en bolígrafo azul y con un nuevo día marcado: el martes 26 de mayo.

Durante este tiempo se ha aprovechado para retirar otros techos de amianto en la zona, como el de un parking ubicado en la calle del Comte d’Urgell, de cerca de 500 metros cuadrados de superficie. Estos trabajos han pasado desapercibidos y ni la Comisión del Amianto de la Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona (FAVB) ni los mismos vecinos han podido garantizar que la actuación se realizara siguiendo las medidas de seguridad necesarias.

