El Ayuntamiento de Barcelona dice que la primera lengua que debe usar la Guardia Urbana cuando se dirija a la ciudadanía debe ser el catalán. «La Prefectura de la Guardia Urbana ha recordado recientemente a sus efectivos que, con carácter general, la primera interacción verbal con la ciudadanía debe hacerse en catalán, de acuerdo con los criterios municipales de proximidad y calidad del servicio público», subrayan fuentes municipales al TOT Barcelona.
La valoración responde al caso de catalanofobia protagonizado por un agente de la Guardia Urbana, que se negó a atender a una ciudadana en catalán. El policía ha sido suspendido de sueldo y empleo durante veinticuatro días. Tal como ha explicado el TOT Barcelona, la sanción se ha producido a raíz de una denuncia formal y un video aportado por Plataforma per la Llengua. El Ayuntamiento considera que el agente tuvo un “trato inadecuado”. Tildó la demanda de la ciudadana de “fascista” y “totalitaria” y utilizó expresiones como: “Es muy de fascistas obligar a la gente a hablar en lo que no quiere”.
Los hechos se remontan al verano de 2025
Los hechos se remontan al 13 de julio de 2025 en la rambla de Prim de Barcelona, «cuando una patrulla intervino con una ciudadana que había accedido a una zona con el paso restringido», han detallado desde el Ayuntamiento. «Durante la actuación, la ciudadana pidió ser atendida en catalán. En el transcurso de la intervención, se produjeron actitudes y expresiones que fueron consideradas incompatibles con los estándares de respeto, corrección y profesionalidad exigibles a los miembros del cuerpo», han añadido.
En diciembre de 2025, Plataforma per la Llengua presentó una denuncia formal al Ayuntamiento. La entidad argumentaba que la actitud del policía podía constituir una discriminación lingüística y, además, vulneraba el artículo 33 del Estatuto y el Reglamento de uso de la lengua catalana (RULC) del mismo Ayuntamiento, que obliga al personal municipal a dirigirse inicialmente en catalán a los ciudadanos y a adaptarse a la lengua escogida por el interlocutor.
«Negligencia grave»
Una vez conocido el caso, la Unidad de Deontología y Asuntos Internos (UDAI) investigó el incidente y trasladó sus conclusiones a los servicios municipales. Recursos Humanos del Ayuntamiento resolvió imponer una sanción de veinticuatro días de suspensión de sueldo y empleo por una conducta considerada “irrespetuosa hacia la ciudadana, concretamente por negligencia grave en el cumplimiento de sus funciones”. No obstante, el Ayuntamiento quiere dejar claro que “la resolución no es firme y todavía puede ser objeto de recurso”.
«La Guardia Urbana reitera que el respeto a la ciudadanía, la profesionalidad y la corrección en el trato son principios esenciales de cualquier actuación policial. Asimismo, el Ayuntamiento mantiene su compromiso con la garantía de los derechos lingüísticos de la ciudadanía y con la atención a las personas de acuerdo con las directrices municipales vigentes». Ha sido en este marco que la Prefectura de la Guardia Urbana ha recordado a los agentes que la primera lengua que se debe usar con la ciudadanía sea el catalán.

