El pleno del Ayuntamiento de Barcelona votará este viernes un complemento de productividad para el personal directivo del Ayuntamiento, incluyendo aquellos que ganan más de 100.000 euros brutos anuales. Se trata de un punto polémico que prevé un plus que puede llegar hasta un 5%, entre otros, para cargos de alta dirección y gerencia. En la comisión de presidencia de marzo, la propuesta salió adelante con los votos a favor del PSC y ERC, mientras que Barcelona en Comú votó en contra, y el resto de formaciones –Junts per Barcelona, PP y Vox– hizo una reserva de voto a la espera de pronunciarse en el Consejo Plenario.
En el momento de publicar este artículo, no estaba nada claro que el complemento se apruebe. Barcelona en Comú se mantiene en el voto contrario porque el complemento no incluye un tope para aquellos mandos que ya ganan más de 100.000 euros al año, un salario «muy elevado». Por otro lado, el presidente de Junts en el Ayuntamiento, Jordi Martí Galbis, ha dicho que no votarán a favor y que podrían abstenerse para evitar que el plus salga adelante. Y el PP aún no había decidido el sentido de su voto. Ahora mismo, solo está garantizado que votan a favor PSC y ERC. Vox no ha respondido al TOT qué hará.

Barcelona en Comú recuerda que hay colectivos en huelga
Fuentes de Barcelona en Comú explican que el complemento de productividad está incluido en el Reglamento del sistema de evaluación del personal con mando del Ayuntamiento de Barcelona. Prevén un aumento que puede llegar hasta el 5% para cargos como jefes de área, directores de escuelas infantiles, directores de oficina, altos directivos y gerentes, según los datos facilitados por Barcelona en Comú. Desde el partido, que en el consistorio preside Gemma Tarafa, aseguran que no están en contra del Reglamento, pero exigen que no se aplique a los sueldos de 100.000 euros o más.
Barcelona en Comú tampoco ve bien que el plus se plantee cuando hay colectivos del Ayuntamiento que llevan meses en huelga, como los Servicios Sociales, las Oficinas de Atención al Ciudadano, las escuelas infantiles y las bibliotecas. Piden mejoras laborales y el gobierno de Collboni no ha sido capaz, de momento, de cerrar un acuerdo para el personal de estos servicios.

