Lo adelantaba el TOT Barcelona el pasado 13 de septiembre. El Ayuntamiento negocia con la empresa estatal Mercasa la compra del Centre de la Vila, el centro comercial de la Vila Olímpica, por 18 millones de euros. Este miércoles, Junts per Barcelona ha preguntado al gobierno en la comisión de Presidencia cómo estaba el proceso. El teniente de alcaldía Albert Batlle ha confirmado que mantienen contacto con Mercasa y que esta pide 18 millones, pero el consistorio aún no ha tomado una decisión. Los técnicos están evaluando los costos operativos y los riesgos antes de dar el paso. «Jugamos con el dinero de todos los barceloneses», ha dicho Batlle en respuesta al concejal Josep Rius. En el pleno de septiembre, el teniente de alcaldía del área económica, Jordi Valls, dijo al TOT que costaría mucho rebajar la cifra de los 18 millones.
El Centre de la Vila sufre desde hace años una importante degradación, con el cierre de decenas de establecimientos y problemas estructurales en el edificio. La planta -3 del aparcamiento tiene filtraciones de agua y se inunda con facilidad y hay coches abandonados. Residentes de los edificios de la manzana en la que está el centro comercial han presentado una demanda contra Mercasa por las afectaciones y la falta de mantenimiento. La asociación de vecinos y grupos municipales llevan tiempo pidiendo la compra o cesión del equipamiento para reactivar la actividad comercial en el barrio. El cierre en verano de 2023 de los cines Icària Yelmo supuso un punto de inflexión en el declive del centro comercial.

En la comisión, Batlle ha recordado que el precio que Mercasa pedía hace unos años era de ochenta millones, cifra que se rebajó después hasta los cuarenta. El pasado junio, la empresa estatal intentó subastar el centro comercial, pero esta quedó desierta. El precio de salida era de 25,7 millones, con la posibilidad de rebajarlo hasta 18,5 millones. Pero ni así se encontró ningún interesado.
«Si esperamos mucho, tal vez nos lo regalen»
«Si esperamos mucho, tal vez nos lo regalen», ha ironizado Batlle. El teniente de alcaldía ha subrayado que hasta ahora se ha desistido de la compra porque el precio era demasiado elevado y «poco objetivable». «Exigimos también rigor».
En caso de que el Ayuntamiento acabe quedándose con el Centre de la Vila, el objetivo será recuperar la actividad comercial, estudiar hacer equipamientos y solucionar los problemas estructurales. Al precio de la compra habrá que sumar el de la reforma, que puede oscilar entre los veinticinco y treinta millones.
Batlle ha reconocido que la situación «es insostenible» y hay que encontrar una solución de una manera u otra.

