Acuerdo a tres bandas para triplicar el recargo municipal de la tasa turística a los cruceristas de escala que atracan en el Puerto de Barcelona. Los cruceristas de escala son aquellos que están en la ciudad menos de doce horas y, según el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, hacen un uso intensivo del espacio público, sin generar ni un gasto importante en el tejido económico y comercial ni un retorno a la sociedad barcelonesa.
El pacto entre PSC, ERC y los Comuns en el Parlament de Catalunya se ha concretado en una enmienda a la ley de acompañamiento de los presupuestos de la Generalitat y prevé que el recargo municipal pase de ocho a 24 euros. A esta cifra, hay que añadir los seis euros que cobra la Generalitat a los cruceristas de escala, lo que sitúa el importe total que pagarán en 30 euros.
Enmienda de los Comuns
Ya hace semanas que el alcalde anuncia la necesidad de que los cruceristas de escala no desembarquen en Barcelona y la estrategia del gobierno municipal para lograrlo era aumentarles la fiscalidad, hasta triplicar el recargo municipal. En esta línea, Barcelona en Comú anunció el lunes una enmienda a la Ley de acompañamiento de los presupuestos de la Generalitat para subir el recargo de la tasa turística de los cruceristas que hagan escala en Barcelona hasta los 24 euros, dijo la concejala Carol Recio. También este miércoles, en la comisión de Economía del Ayuntamiento, Barcelona en Comú y ERC presentarán iniciativas para garantizar el aumento del recargo, que recibirán el aval del ejecutivo socialista. ERC quiere que esta subida tenga un retorno directo a la ciudadanía.

La subida se puede aplicar como muy pronto en 2027, ya que el gobierno municipal debe incluirla en las ordenanzas fiscales y el pleno del Ayuntamiento debe aprobarla. La voluntad del PSC es que el incremento sea progresivo y no aplicarlo todo el mismo año. De hecho, el incremento del recargo municipal a los clientes de hoteles y pisos turísticos, impulsado por ERC, se hace progresivamente, hasta los ocho euros en 2029.
El Puerto niega que los cruceristas sean un factor estructural de la presión turística
En medio de este debate, la semana pasada, el Puerto de Barcelona presentó un estudio realizado por la (UdG) que concluye que, de media, el turismo de cruceros representa el 2,5% de los visitantes diarios de la capital catalana. La conclusión es clara: el turismo de cruceros “no constituye un factor estructural de la presión turística en la ciudad”. El estudio afirma que los cruceristas solo superan el 5% de los turistas de la ciudad treinta y dos días al año y, en ningún caso, superan el 7,5%. De esta manera, el Puerto y la UdG sostienen que hay una “baja coincidencia” entre los picos de visitantes y los flujos de cruceristas. Mientras que la afluencia turística más alta se concentra, principalmente, en los meses de verano, los principales flujos de cruceristas se registran en mayo y octubre.

