El parque de bomberos del Eixample, ahora situado en el parque de Joan Miró, se trasladará a la avenida de Sarrià en 2030, una vez finalice la construcción, que comenzará en 2028. La comisión de Urbanismo del martes aprobó provisionalmente la Modificación del Plan General Metropolitano (MPGM) que debe permitir la transformación urbanística. La iniciativa municipal recibió el aval del gobierno de Jaume Collboni, Barcelona en Comú y ERC. Por su parte, Junts per Barcelona se abstuvo, y PP y Vox votaron en contra. El proyecto desbloquea la ubicación definitiva de la escuela Entença, que se hará en la calle de Provença. Ahora, está en barracones, en terrenos de la antigua prisión Modelo.
La necesidad de encontrar una nueva ubicación para el parque de bomberos se arrastra desde hace unos quince años. El emplazamiento actual fue declarado «ilegal» por la Generalitat en 2011 porque se construyó en una zona verde, explicó entonces el Periódico. La futura estación ocupará el triángulo entre la avenida de Sarrià y las calles de Londres y Comte d’Urgell, donde actualmente hay un concesionario de coches Mercedes. El PGM preveía que en ese espacio se construyera en un futuro un parque, lo que ha hecho que muchos vecinos de la zona estén en contra.

Ampliar el eje verde de la calle del Comte Borrell
El gobierno del PSC ha conseguido que Barcelona en Comú y ERC voten a favor a cambio de introducir mejoras en el proyecto. Por ejemplo, a petición de Barcelona en Comú se completará el eje verde de la calle del Comte Borrell, entre la calle de París y la avenida de Josep Tarradellas y se ampliará la plaza de Marcos Redondo. Por otro lado, ERC ha exigido que en el 50% de la cubierta del parque de bomberos haya vegetación, y en el resto se instalen placas fotovoltaicas.
La transformación comportará también que se ganen dos nuevos interiores de manzana y se liberen unos 2.300 metros cuadrados del parque de Joan Miró, donde ahora está el parque de bomberos. La escuela Entença se edificará en un solar en desuso de la calle Provença, junto al Hospital Clínic, donde compartirá espacio con el nuevo CAP Casanova y un equipamiento sanitario vinculado a actividades del Hospital Clínic Barcelona-Servei Català de la Salut.
Cerca de 1.800 alegaciones
El proyecto no está exento de polémica y oposición, como demuestra el hecho de que se han registrado cerca de 1.800 alegaciones. La recalificación no solo convierte una parte del suelo en espacio para equipamientos, sino que en otra se podrán hacer oficinas y usos comerciales. En total, se prevén 4.000 metros cuadrados para oficinas, unos 1.500 para comercios y unos 750 para un aparcamiento subterráneo. La parte privada servirá para financiar las obras.


