El Ayuntamiento de Barcelona ha hecho un llamado para cambiar una normativa «insostenible» para jugar en primera RFEF, pero ha ignorado un cambio inmediato de césped en el Narcís Sala, el campo de la Unió Esportiva Sant Andreu (UESA). El concejal de Deportes del consistorio, David Escudé, compareció ante los medios cuatro días después de que la UESA ascendiera a primera RFEF. El Narcís Sala es de césped artificial, y si no se cambia antes de finales de agosto, la UESA no podrá jugar en su estadio.
En su intervención, Escudé no mencionó el cambio de césped del Narcís Sala. Tampoco del Nou Sardenya, el estadio del Club Esportiu Europa. Se da la circunstancia de que ambos campos son de titularidad municipal y corresponde al Ayuntamiento encontrar una solución. El Sant Andreu ya ha dicho que no irá a Can Dragó, donde ahora juega el Europa. De hecho, una cláusula contractual le impide salir del distrito de Sant Andreu. Y el Europa ha expresado la necesidad de volver al Nou Sardenya porque continuar en Can Dragó es «inviable». Ambos clubes afirman que jugar fuera de su estadio compromete su viabilidad económica.

Una normativa «insostenible»
El Ayuntamiento ha centrado su discurso en pedir un cambio de la normativa de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que exige que los campos sean de césped natural. Según Escudé, se trata de una regulación «injusta» e «insostenible». El edil socialista ha hablado con el consejero de Deportes de la Generalitat, Berni Álvarez, y dice que lo ve igual. El Ayuntamiento cree que las administraciones, la Federación Catalana de Fútbol y los clubes deben ir juntos para forzar esta modificación de la normativa. A lo largo de la rueda de prensa, Escudé ha pedido varias veces «sensatez» y «tranquilidad» y que se trabaja para encontrar una solución para «la totalidad» de los equipos del país.
En el caso de la UESA, poner césped natural es sencillo, ya que hasta 2005 era el césped que había en el Narcís Sala. El club estima un costo de 400.000 euros y dos meses de obras. En el caso del Nou Sardenya, el cambio es más complejo y costoso, porque debajo del estadio hay un gimnasio y un aparcamiento y podría haber filtraciones de agua. El Europa ha podido jugar la primera mitad de la temporada en el Nou Sardenya por la moratoria de la RFEF, pero en enero se tuvo que trasladar a Can Dragó, en el distrito de Nou Barris.

Preguntado por las alternativas que ofrece al Sant Andreu y el Europa, Escudé ha tirado balones fuera y no se ha mojado. Ha asegurado que es un tema en el que se está trabajando de forma «seria» y «con suficiente complicidad». El Ayuntamiento se pronunciará cuando sea el momento, «que no es ahora», e insistió en que en el fútbol catalán todos deben ir a una. En otro momento de la rueda de prensa, el concejal subrayó que ahora mismo la UESA comienza «la travesía del desierto», pero está seguro de que se llegará a buen puerto.
Se necesita una moratoria de un año
Escudé también ha remarcado que se debe recuperar la moratoria mencionada, que la RFEF ha anulado para la próxima temporada. Pero cree que esta no puede ser de medio año sino que debe ser de un año, para poder estudiar los casos y encontrar la solución más acertada. «Seis meses es injusto, como también sería injusto que no hubiera moratoria por primera vez».
Es importante dejar claro que el Ayuntamiento en ningún momento se ha negado a poner césped natural en el Narcís Sala o en el Nou Sardenya. No obstante, para Escudé, el foco no debe ponerse en el Sant Andreu o el Europa ni en el césped de estos campos, sino en una normativa que es «insostenible». En todo caso, el concejal de Deportes piensa que el césped natural también es insostenible, tanto desde el ámbito medioambiental como deportiva y socialmente porque «expulsa» las bases de los clubes.

Unos 17 millones de euros de inversión en cinco años
Escudé ha asegurado que se está acompañando al Sant Andreu, también al resto de clubes de la ciudad, para lograr el arraigo del primer equipo y el barrio, y con los miles de niños de los clubes de la ciudad. Según el edil, en la ciudad hay 28.000 fichas federativas y cada año se otorgan unos dos millones de euros en becas. También ha destacado que la inversión del consistorio en el fútbol de la ciudad, incluido el fútbol base, ha sido de cerca de 17 millones en los últimos cinco años, una cifra nunca vista.

