El miércoles fue un día complicado para la movilidad en el Raval. La visita del papa León XIV al barrio vino acompañada de mucha expectación ciudadana y de un fuerte despliegue tanto policial como de los equipos de seguridad del Vaticano que colapsó el entorno de la Parroquia de Sant Agustí, ubicada en pleno corazón de esta zona de la capital catalana. En este contexto de caos circulatorio, con calles cortadas a los vehículos y a los peatones, una intervención médica complicó aún más la situación en el Raval. Los hechos tuvieron lugar pocos minutos después de la llegada puntual del pontífice y de su comitiva, que a las cuatro y media de la tarde atravesó el barrio desde Sant Antoni por la calle de l’Hospital hasta la plaza de Sant Agustí. A pocos metros del templo, en el cruce entre las calles de Sant Pau y de Robador, un hombre se desmayó de repente en plena vía pública.
El incidente llamaba la atención de los transeúntes que en ese momento se encontraban en la calle, pero también de muchos curiosos que se habían acercado a esta zona del barrio para intentar ver in situ al Papa. Ante esta situación y con la llegada de los efectivos de emergencias, la Guardia Urbana decidió cortar un tramo de la calle de Sant Pau para evitar que la gente pudiera acercarse al individuo y facilitar el trabajo a los sanitarios que se personaron en el lugar. El hombre fue atendido en plena vía pública por varias unidades del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), que a pesar de los malos pronósticos lograron estabilizarlo para luego trasladarlo rápidamente al Hospital Clínic de Barcelona. Se desconoce por ahora su estado y cuál ha sido su evolución estos días.
La razón de la visita papal a Sant Agustí
Como comentábamos, los hechos tuvieron lugar durante la visita que el Papa hizo al Raval y, en concreto, a la Parroquia de Sant Agustí, donde se reunió con diversas entidades diocesanas, entre las que destacan Cáritas, Obinso y Adoratrices. El encuentro tuvo como maestro de ceremonias a Faustin John Mlelwa, rector desde hace ocho años del templo y protagonista de una de las polémicas que ha acompañado la visita del Papa a la ciudad por su particular campaña de catalanofobia. La elección de Sant Agustí como uno de los escenarios de la agenda papal no fue casual. Mlelwa es de la orden agustina, como Robert Prevost, y es uno de los únicos cuatro religiosos al frente de parroquias de la congregación en Cataluña, tres ubicadas en el mismo Raval y una en el barrio de Sant Roc de Badalona. Además, el templo ubicado en la plaza del mismo nombre está junto a la sede de las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta, que tienen un comedor social en el número 2 de la calle del Arc de Sant Agustí que atiende cada día a cientos de personas vulnerables.


