Una música de los programas Operación Triunfo y Zenit, Núria Conangla, ha sido multada en el metro porque no validó al entrar al suburbano, en la estación de Bellvitge (L1). Las puertas estaban abiertas y Conangla, como muchos otros pasajeros, decidió pasar sin validar el título de transporte. Cuando bajó en Santa Eulàlia, la intérprete se encontró con un control de interventores de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) y acabó sancionada con 100 euros por una de las trabajadoras de la empresa metropolitana. Conangla se excusa por el hecho de que había comprado una T-Usual y la tenía descargada en la aplicación del móvil, pero cuando intentó usarla no funcionaba, y tuvo que comprar una T-Casual de cartón.
La historia la ha publicado la artista en sus redes sociales y se ha viralizado. En Instagram, donde Conangla tiene 10,200 seguidores, el vídeo que ha publicado acumula más de 2,100 likes y cerca de 300 comentarios. Y en X, suma más de 300 retuits y cerca de un millar de likes.
Gràcies @TMB_Barcelona ❤️ Tinc T-usual al mòbil, dues T-casuals perquè la del mòbil no va i ningú sap perquè. Portes obertes a Bellvitge i pujo sense picar com tothom. A Sta. Eulàlia em paren, ho explico i ensenyo la T-usual i T-casual i “super amblament” em multen. #fuckTMB pic.twitter.com/tEZpn3KvZ7
— Núria Conangla (@nuriaconangla) May 4, 2026
«Multar a una persona que siempre compra billete, que tenía la T-Usual en el móvil (y lo he mostrado), pero que no funcionaba con las máquinas del metro, me parece fatal. Y más cuando las puertas de la parada de metro de Bellvitge estaban abiertas y no precisamente por mi culpa», ha escrito en Instagram.
«No es colarse. Es un sistema que falla y lo paga el usuario»
El día que Conangla fue multada, las barreras de la estación de Bellvitge estaban abiertas. Según la versión que cuenta la artista, nadie validaba y ella hizo lo mismo. «Siempre compro billete, siempre valido», añade en el vídeo. «Pago e intento validar siempre. Tengo una T-Usual vigente -en la aplicación del móvil- que no funciona, compro T-Casual extras, e incluso pregunto qué hacer». En el control, asegura que lo explicó, y, aun así, la multaron. «No es colarse. Es un sistema que falla y lo paga el usuario».
La música ironiza también sobre la revisora que la multó. «No quería olvidarme de la amabilidad, la simpatía y la empatía de la revisora que tuvo el placer de multarme. No sé cuánto dinero y cuántas horas he perdido en el transporte público de Barcelona porque, por culpa de sus errores, te acaban multando. Lo único que consiguen es que la gente que paga tenga ganas de colarse en el transporte público».

