Pilar Malla, primera defensora del pueblo de Barcelona, ha muerto en la capital catalana a los 95 años. Malla, quien también fue diputada en el Parlamento de Cataluña, fue la primera defensora de la ciudadanía barcelonesa ante el Ayuntamiento entre los años 2005 y 2010. Malla realizó un único mandato de cinco años y descartó presentarse a la reelección.
Directora de Càritas Diocesana de Barcelona
Maestra y trabajadora social, nació en Pont d’Armentera (Alt Camp) en 1931. Vecina de la Barceloneta, era experta en servicios sociales. Entre muchos otros cargos, fue jefa de los servicios sociales de la Generalitat de Catalunya, entre 1978 y 1981, y directora de Càritas Diocesana de Barcelona, entre los años 1993 y 1998. En 1999, formó parte de la lista Ciutadans pel Canvi, que se integró en la candidatura del PSC al Parlamento, y fue elegida diputada. Malla estuvo en la cámara catalana hasta 2003.
Cuando el Ayuntamiento decidió crear la Sindicatura de Greuges de Barcelona, con Joan Clos como alcalde, fue la candidata de consenso para ocupar el cargo. Posteriormente, en 2010, fue sustituida por Maria Assumpció Vilà (dos mandatos, 2010-2021). Y desde 2021, el síndico es David Bondia, quien ahora comienza su segundo mandato de cinco años.
«Una mujer comprometida, valiente y profundamente humana»
Desde la Sindicatura de Greuges de Barcelona han recordado la figura de Malla como «una mujer comprometida, valiente y profundamente humana, que dedicó su vida a defender los derechos y la dignidad de las personas, especialmente de las más vulnerables».
Entre otras distinciones, Malla recibió la Cruz de Sant Jordi (2004) y el Premio de Honor Lluís Carulla (1988).

