La abogada y exdiputada de ERC Gemma Calvet entra en la carrera para ser defensora de quejas de Barcelona, ha confirmado ella misma y diferentes fuentes políticas y del mundo social al TOT Barcelona. El gobierno de Jaume Collboni abrió el pasado 16 de marzo el proceso para elegir al nuevo defensor o defensora de Barcelona, ya que el actual, el jurista y profesor de Derecho Constitucional, David Bondia, termina su mandato en septiembre próximo. Bondia ya ha anunciado que se presentará a la reelección. En conversación con el TOT, Calvet dice que varias entidades de la ciudad la han presentado, pero no ha querido concretar cuáles han sido ni ir más allá en sus valoraciones.
Nacida en Barcelona en 1966, Calvet fue parlamentaria entre 2012 y 2015 como independiente en las filas de ERC. Licenciada en Derecho por la UAB, en los años de diputada encabezó la Comisión de Justicia y Derechos Humanos de la cámara catalana. Y entre 2015 y 2023, ejerció como directora de la oficina de Transparencia del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). A lo largo de su extensa trayectoria profesional, Calvet también ha sido abogada penalista
La CUP la presentó para ser defensora de quejas de Cataluña
En 2019, cuando se abrió el proceso para sustituir al defensor de quejas de Cataluña, Rafael Ribó, Calvet fue propuesta por la CUP para ocupar el cargo de defensora de la ciudadanía de Cataluña. Finalmente, ella misma se autodescartó por la falta de acuerdo que su candidatura generaba entre los partidos del Parlamento. La defensora de quejas de Cataluña es Esther Giménez-Salinas, doctora en Derecho y diplomada en Psicología Aplicada.
Más recientemente, Calvet estuvo entre los finalistas para ser la directora de la Oficina Antifraude de Cataluña, pero el Parlamento de Cataluña nombró a Josep Tomàs Salàs Darrocha.

Votaciones no vinculantes en junio
El proceso para elegir al nuevo defensor o defensora de los barceloneses es largo. Entre el 16 de marzo y el 18 de mayo, las entidades inscritas en el Registro de Entidades Municipales hasta el 31 de diciembre de 2025 pueden proponer aquellas personas que consideren adecuadas para ejercer el cargo. Una vez se acaba el período de presentación de los aspirantes a dirigir la Sindicatura, el Ayuntamiento dará a conocer las candidaturas, y en el mes de junio se abrirán las votaciones para que el vecindario de Barcelona pueda apoyar a alguno de los candidatos/as.
Este proceso participativo se realizará entre el 1 y el 30 de junio. Inicialmente, Collboni lo había descartado, ya que no figura en el Reglamento de la Sindicatura de Quejas de Barcelona. Pero tanto en 2016 como en 2021, cuando se tuvo que elegir un nuevo defensor o defensora, el ejecutivo de Ada Colau incluyó un proceso participativo entre la ciudadanía. En 2016, votaron más de 7.000 personas, y en 2021, poco más de 3.000.
Decide el plenario
Barcelona en Comú presentó una proposición en comisión municipal para recuperar las votaciones. La iniciativa se aprobó, pero la teniente de alcaldía Maria Eugènia Gay dijo que no se acataría porque las propuestas de la oposición no son de obligado cumplimiento para el gobierno. Finalmente, Collboni dio marcha atrás y aceptó realizar el proceso participativo.
En ningún caso, ni las propuestas de las entidades ni los apoyos ciudadanos son vinculantes. Será el plenario del Ayuntamiento quien decidirá la persona que ocupará la Sindicatura entre 2026 y 2031. El alcalde propondrá un nombre, después de reunirse con los grupos municipales, y este deberá recibir el apoyo de dos tercios del plenario, 27 de los 41 concejales.

