Tot Barcelona | Notícies i Informació d'actualitat a Barcelona
Sant Gervasi revive el colapso del Carmel: cinco fincas desalojadas por las obras de la L9
  • Badalona
  • L'Hospitalet de Llobregat
  • Santa Coloma de Gramenet
  • Cornellà de Llobregat
  • Sant Boi de Llobregat
  • Sant Cugat del Vallès
  • Esplugues de Llobregat

El barrio de Sant Gervasi-Bonanova ha revivido este martes el colapso del Carmel. Cuatro fincas han sido desalojadas por un derrumbe provocado por las obras de la L9. El agujero, de unos ocho metros de diámetro, ha afectado un patio interior y un almacén. Según el Ayuntamiento, no se han producido heridos. El accidente afecta las calles de Rubinstein y Teodora Lamadrid. En la calle de Rubinstein, se han vaciado los números 2, 4 y 6, mientras que las otras dos fincas son las del número 3 y 5 de la calle de Teodora Lamadrid.

Los Bomberos recibieron el aviso del incidente hacia las 11.00 horas. El derrumbe ha ocurrido en la calle de Teodora Lamadrid, 3, donde se encuentra la pizzería Verona. En este establecimiento se han hundido el patio y el baño. El administrador del restaurante, Domingo Finez, explicó que se dio cuenta del agujero cuando abrió la puerta del baño y vio que este había caído hacia abajo.

En estos momentos, los Bomberos trabajan para estabilizar el terreno y han comenzado las labores para llenar el agujero con hormigón, una tarea que se prolongará toda la tarde. Hasta el lugar del accidente se han trasladado seis dotaciones del servicio de los Bomberos Municipales, así como equipos del CUESB (Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona).

Una zona acordonada en el barrio de Sant Gervasi por el derrumbe provocado por las obras de la L9 / ACN-Ares Vàzquez

La Generalitat y el Ayuntamiento se han reunido de urgencia, con la presencia del alcalde Jaume Collboni y la primera teniente de alcaldía, Laia Bonet, y la consejera de Territorio, Sílvia Paneque. En la rueda de prensa de los acuerdos del consejo de Gobierno, Paneque informó que se realizarán todas las comprobaciones pertinentes antes de tomar decisiones.

«No tiene nada que ver» con el Carmel

Laura Carrasco, responsable de Geotecnia y Obras Subterráneas de la Generalitat, ha asegurado que el caso “no tiene nada que ver” con el derrumbe del Carmel, que tuvo lugar el 27 de enero de 2005, durante la construcción de las obras de prolongación de la L5. Según la técnica, el método constructivo es completamente diferente al del Carmel. La misma tuneladora, de 12 metros, hace de escudo y Carrasco ha reiterado que no puede haber desprendimientos. En cualquier caso, Carrasco ha confirmado que el colapso tenía que ver con la excavación del túnel de la L9. La tuneladora se encontraba en el momento de publicar este artículo unos 10 metros delante del agujero y continuaba excavando.

Efectivos de bomberos durante el desalojo de un edificio por un colapso en un interior de manzana, a 7 de julio de 2026, en Barcelona, Cataluña (España). | David Oller (Europa Press)
Bomberos en el barrio de Sant Gervasi, por el colapso cerca de la L9 / David Oller (Europa Press)

Más allá de los aspectos técnicos, las similitudes con el accidente del Carmel son evidentes, ya que unas obras del metro ha causado de nuevo un colapso que ha obligado a desalojar edificios. En el caso del Carmel, el derrumbe abrió una crisis social y política en Cataluña. Más de 1.200 vecinos fueron desalojados y algunos estuvieron más de dos años fuera de casa. El agujero del Carmel fue de treinta metros de profundidad y el diámetro de unos veinte. 

El 27 de enero, a las 09.15 horas, el suelo se tragó el garaje y el inmueble en la confluencia de las calles de Conca de Tremp, Sigüenza y el pasaje de Calafell. El primer día se desalojaron unas 800 personas. Al final fueron 1.289. En total se vaciaron 84 edificios -580 pisos-, 230 comercios y empresas tuvieron que cerrar durante meses y algunos de los vecinos tardaron hasta dos años en poder volver a casa. Pocos días después del derrumbe, a más de 300 personas se les permitió entrar a sus viviendas, pero un nuevo movimiento de tierras, el 3 de febrero, levantó de nuevo las alarmas. La catástrofe no terminó ahí y la Generalitat se vio obligada a derribar cuatro fincas más por su mal estado.

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa