La tienda Lladró de la Rambla, situada en el local de la centenaria camisería Bonet, ha cerrado. Lo ha explicado la titular del negocio, Juanita Lucía, al TOT Barcelona. El comercio, en el número 72 del paseo, acumulaba pérdidas y ya hacía meses que la propietaria había decidido cerrar. De hecho, el establecimiento ya dejó de funcionar hace unas semanas. «A finales de mayo, empaqueté las cosas». La idea de Lucía es volver a abrir «pronto», con artículos de cerámica y porcelana que puedan tener «más salida», sin hacer ninguna reforma. La tienda está protegida.
La antigua camisería Hermanos Bonet funcionaba como tienda de Lladró desde hacía años. A finales de 2002, poco después de recibir el premio Tradición Comercial, la tercera generación de la familia Bonet dio por terminada su aventura empresarial y el local se vendió. Primero, abrió una tienda de regalos y souvenirs, y después una sucursal de Lladró. Con el tiempo, la tienda perdió interés para la clientela. Entraba poca gente. «La puerta es estrecha». Y a las pocas ventas, se sumaban gastos como el alquiler, impuestos y las nóminas de los trabajadores. Lucía también menciona la afectación de las obras de reforma de la Rambla al comercio. «Ha sido como otra pandemia».

«Historia viva de la Rambla»
Quien ha adelantado el cierre de Lladró a este medio es Alberto Mejías, uno de los fundadores de la plataforma de establecimientos emblemáticos de Barcelona y expresidente de la asociación de restauradores y hoteleros de la rambla de Catalunya. Mejías habla de Juanita Lucía «como historia viva de la Rambla» y recuerda la figura de su marido, fallecido hace unos meses.
La historia de la camisería Bonet se remonta a 1890 y funcionó durante más de un siglo. Abierta frente al Gran Teatre del Liceu y al lado del Cafè de l’Òpera, fue durante décadas uno de los comercios de referencia de la burguesía barcelonesa. En 1993, la tienda fue reconocida por el Ayuntamiento como Guapa per sempre.
Decoración modernista
A pesar del paso del tiempo y los cambios de actividad, la antigua camisería Bonet conserva la decoración modernista, de influencias del secesionismo vienés. «La madera utilizada en toda la tienda es caoba, con pequeñas muestras de decoración floral en las esquinas», subraya el Ayuntamiento en una publicación. Con planta baja, de solo 50 metros cuadrados, y un entresuelo que funciona como almacén, incluye rótulos esgrafiados sobre vidrio.

