Indignación en Junts per Catalunya por el dispositivo de seguridad coincidiendo con la bendición de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia. Los Mossos d’Esquadra impidieron el acceso de ciudadanos con esteladas en las proximidades del templo, concretamente en la avenida Gaudí, y también, por orden de la policía nacional española, expulsaron y encapsularon a los cerca de 600 cantantes que debían participar en el evento tras descubrir que había esteladas en el dorso de las partituras.
Junts per Catalunya ha pedido, por un lado, la comparecencia de la consejera de Interior, Núria Parlon, en el Parlamento de Cataluña y, por otro, la del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, en el Congreso de los Diputados para aclarar quién dio las órdenes y también qué criterio se siguió para impedir estos dos episodios, que Junts considera «muy graves». «Supone una vulneración flagrante de la libertad de expresión», manifestó el vicepresidente y portavoz de Junts per Catalunya, Josep Rius, en rueda de prensa.
Asimismo, la formación de Carles Puigdemont ha registrado una batería de preguntas por escrito en ambas cámaras para que los dos ejecutivos den explicaciones de por qué se llevaron a cabo estas actuaciones que, según Junts, son «injustificables desde un punto de vista de seguridad. «Ni los que llevaban esteladas ni los cantantes representaban ningún peligro para la seguridad”, sentenció. La postura de Junts se produce después de que el líder del partido, Carles Puigdemont, haya cargado contra la «vergonzosa acción de represión» contra los cantantes que llevaban esteladas. Así, el líder del principal grupo de la oposición ha reclamado «explicaciones» y que «se asuman responsabilidades».

«Derrota» del intento de españolización de Omella
Por otro lado, Junts ha valorado «muy positivamente» la visita del Papa León XIV a Cataluña porque “ha servido para proyectar la lengua, la cultura y la identidad catalana en todo el mundo”. Además, Rius ha calificado la visita del Pontífice como “una derrota del cardenal Omella” porque, a su parecer, «quería convertirla en una operación de españolización de Cataluña con la connivencia del Gobierno de Salvador Illa». En este sentido, ha celebrado la presencia notable del catalán durante la visita de León XIV: «El uso del catalán se acercó a lo que le corresponde como lengua propia y oficial de Cataluña». Sin embargo, ha querido remarcar que la lengua «no debería ser motivo de debate y de discusión», pero ha lamentado que esto es así porque «desgraciadamente hay muchas inercias en contra de la lengua».
Con todo, el dirigente de Junts ha atribuido la presencia del catalán en los actos de estos dos días a la «presión ciudadana y también de la mayoría de los obispos catalanes organizados en la Conferencia Episcopal Tarraconense y a la sensibilidad diplomática del Vaticano». “Los obstáculos con el catalán no los ha puesto ni el Vaticano ni el Papa, sino que han venido directamente del cardenal Omella, que ha tenido un papel lamentable que no se corresponde a un alto responsable de la Iglesia Catalana”, ha asegurado.
