Un traspaso de inversión en promoción turística a vivienda. Esta es la propuesta que han puesto sobre la mesa Barcelona En Comú en referencia a los 50 millones de euros que el gobierno de Jaume Collboni tiene previsto destinar al sector turístico. La iniciativa la presentarán formalmente en el próximo pleno del Ayuntamiento, que se celebrará la semana que viene, y estará acompañada de una recogida de firmas en todos los barrios de la ciudad que se alargará durante los meses de verano.
«Un año más, Barcelona se encuentra inmersa en una nueva temporada turística y vemos con preocupación que el Gobierno de la ciudad no está haciendo ninguna reflexión crítica sobre una masificación desmesurada que tiene un impacto durísimo sobre el Eixample, sobre Ciutat Vella o el Poblenou. Todo esto genera un encarecimiento de los precios de alquiler y salarios que son absolutamente precarios. Ante esto, lo que vemos es que la reacción del gobierno de Collboni es destinar 50 millones de euros al crecimiento de este modelo, que no está funcionando», ha señalado este viernes el alcaldable de la formación, Gerardo Pisarello, en un acto que ha tenido lugar esta mañana al final de la calle de la Marina.
La acción impulsada por los Comuns en la que se ha presentado la propuesta iba acompañada de un camión con la imagen de Collboni estampada en un billete con la cifra de 50 millones de euros y el siguiente mensaje: «El alcalde Collboni malgasta tu dinero en atraer más turistas». «Nosotros lo que pedimos es que estos 50 millones de euros no vayan a convertir a Barcelona en un parque temático pensado solo para la gente que consume, que viene y que pasa, sino para las ciudades y los vecinos y vecinas que viven en ella», ha remarcado Pisarello.

Una ciudad con 26 millones de turistas
Desde el partido de la oposición consideran que Barcelona va tarde poniendo límites al turismo masivo y denuncian que Collboni ha frenado ciertas políticas, como la ampliación del aeropuerto o la reducción de terminales de crucero, «que aún esperamos dos veranos después», aseguran. Cabe recordar que la capital catalana recibió el año pasado 26 millones de turistas.

