Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha sacado de nuevo a licitación la compra de 35 nuevos trenes para la red de metro. Se trata de uno de los contratos más importantes que la empresa metropolitana estaba pendiente de sacar a concurso después de que la anterior oferta pública quedara suspendida el pasado diciembre. La licitación sale con un precio base de licitación de 330 millones sin IVA, casi 400 millones con IVA.
La licitación de diciembre quedó desierta después de que la propuesta que presentó la única compañía participante, la multinacional francesa Alstom, no cumpliera con las exigencias que se establecían en los pliegos y TMB la consideró “inadecuada”.
Alstom fue vetada
Previamente, el concurso estuvo inmerso en una polémica. Inicialmente, Alstom fue vetada para participar porque fue incluida en la lista negra de Naciones Unidas por tener negocios en los territorios ocupados de Palestina. El veto era en cumplimiento de una decisión del Ayuntamiento de Barcelona de excluir de las licitaciones públicas con financiación municipal a las compañías señaladas por Naciones Unidas. El requisito era de obligado cumplimiento para TMB, ya que recibe financiación del consistorio a través de la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM). Posteriormente, Naciones Unidas emitió otro informe en el cual ya no aparecía Alstom y la empresa francesa pudo presentarse a la licitación para fabricar los trenes. En el anterior concurso, la oferta era para adquirir 39 trenes.

Tal como detalla TMB en un comunicado este jueves, de los 35 trenes que se comprarán, 22 darán servicio al tramo central de la L9, mientras que los otros 13 servirán para reforzar las líneas convencionales, donde está previsto que el paso de los convoyes se sitúe por debajo de los tres minutos y medio en todos los casos. En las líneas 1 y 5, las frecuencias serán aún más altas. En la L1 será cada dos minutos y 38 segundos, y en la L5, cada dos minutos y 15 segundos.
Trenes más sostenibles y accesibles
La previsión es que los primeros trenes lleguen durante el 2029. Los metros serán más accesibles y sostenibles, «con una mejora del consumo energético porque serán trenes más ligeros y eco-diseñados, con materiales reciclables». También deberán cumplir las últimas normativas en materia de ciberseguridad, y también incorporar mejoras en materia de información al pasaje y confort.
Los costos de la operación los asumirá la Autoridad del Transporte Metropolitano, un consorcio interadministrativo. La Generalitat pagará el 51% de la compra; el Ayuntamiento de Barcelona, un 25% y el Área Metropolitana de Barcelona, un 24%.

