Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha corregido la parada del bus D50 de la plaza de Cataluña que dejaba a los vecinos sin resguardo y a los turistas a cubierto. Lo ha hecho a instancias del defensor del pueblo de Barcelona, David Bondia, que emitió una resolución en la que recomendaba colocar la marquesina urgentemente.
La retirada de la instalación se produjo por el traslado de la parada de la plaza de Cataluña. Con el cambio, los viajeros de TMB y de otros buses nocturnos no tenían donde resguardarse del sol o de la lluvia o sentarse mientras esperaban el vehículo. En cambio, la parada del bus turístico sí disponía de marquesina.
Se ha corregido «una situación injusta»
En declaraciones al TOT Barcelona, Bondia se ha mostrado muy contento por el impacto de su actuación porque ha servido para corregir «una situación injusta». El defensor ha recordado que durante el verano los pasajeros del bus D50 y de los buses nocturnos tenían que esperar «de pie». «Cuando se habla del derecho a la movilidad en cuanto al transporte público, no solo se debe hablar de los vehículos y del metro, sino también de las plataformas y las marquesinas. Ahora, se garantiza el derecho al transporte también durante el tiempo de espera».

Queja de una entidad vecinal
La actuación del defensor fue a raíz de la queja de una entidad vecinal. En el dictamen que emitió, Bondia decía que los más afectados eran los colectivos vulnerables -mujeres embarazadas, personas con discapacidad o movilidad reducida o con enfermedades crónicas, entre otros- y personas mayores.
Desprotegidos en episodios de calor extremo
El defensor destacaba en la resolución que se dejaba desprotegidos a los usuarios en episodios de calor extremo y consideraba que disponer de paradas con asientos accesibles y elementos de protección climática, «no es solo una cuestión de comodidad, sino también de equidad, salud pública y garantía efectiva del derecho a la movilidad».
Para Bondia, las paradas de bus son «una pieza esencial» de la red de transporte público y las administraciones responsables deben garantizar que las personas puedan utilizarlas «en condiciones de seguridad, accesibilidad y confort».

