Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) celebrará los ciento veinticinco años del Tramvia Blau. Lo hará el 31 de octubre y el 1, 14 y 15 de noviembre. Se da la circunstancia de que el servicio no funciona desde enero de 2018, cuando cerró por razones de seguridad. La recuperación de este símbolo de Barcelona todavía tardará en ser una realidad porque las obras no comenzarán hasta dentro de un año. El proyecto es de gran importancia, ya que prevé la construcción de un colector bajo la avenida del Tibidabo, la reurbanización integral de la calle y la renovación de la red tranviaria.
La celebración de la efeméride consistirá en una chocolatada popular el sábado 31 de octubre. También se expondrá en la avenida del Tibidabo -entre el paseo de Sant Gervasi y la calle de García-Mariño- la unidad número cinco del Tramvia Blau el 31 de octubre y el 1 de noviembre. Los días 14 y 15 de noviembre se abrirán los talleres de los vehículos. Además, TMB tiene previsto hacer un billete conmemorativo especial del 125 aniversario. Y durante el mes de noviembre, el Espai Mercè Sala de TMB acogerá una exposición sobre el Tramvia Blau y el papel que jugó en la transformación de la avenida del Tibidabo.
No se sabe nada desde hace un año
El anuncio de la recuperación del Tramvia Blau lo hizo el alcalde Jaume Collboni en noviembre del año pasado. Desde entonces no se ha sabido nada más. El proyecto ejecutivo está acabado desde principios de 2025. Pero antes de iniciar las obras, el Ayuntamiento quiere abrir un proceso participativo para que vecinos y entidades puedan hacer sus aportaciones al proyecto.
Además de las reformas mencionadas, se renovarán las cocheras y se restaurarán los siete convoyes del Tramvia Blau. Si no hay cambios, cuatro serán los que se pondrán en funcionamiento y los otros tres se preservarán, explicó el Ayuntamiento en noviembre del año pasado. Los vehículos están catalogados como bienes culturales de interés nacional.

Unos 45 millones de presupuesto
Collboni habló de un presupuesto de entre 40 y 45 millones de euros. Pero dos meses antes, en la comisión de urbanismo de septiembre de 2025, la primera teniente de alcaldía, Laia Bonet, dijo que el coste sería de unos 45,5 millones, y la duración de las obras, entre cuatro y seis años.
Uno de los aspectos que más críticas levantó del proyecto ejecutivo es el hecho de que se prevé, al menos de subida, únicamente un carril de circulación, sin segregar, que deberá ser compartido por el Tramvia Blau, autobuses, vehículos privados y bicicletas. Junts per Barcelona, Barcelona en Comú, ERC y PP explicitaron el año pasado en TOT Barcelona la necesidad de introducir mejoras a la propuesta.
Junts per Barcelona ha sido uno de los partidos que más ha exigido que se volviera a poner en funcionamiento con celeridad el Tramvia Blau. Por ejemplo, en febrero de 2024, el presidente de Junts en el Ayuntamiento y ahora candidato a alcalde, Jordi Martí Galbis, dijo que era un icono de la ciudad y pidió que volviera a circular este mandato, un hecho que no se cumplirá.
«Una auténtica vergüenza»
Esta misma semana, quien ha hablado ha sido el presidente del PP en el consistorio y candidato a alcalde, Daniel Sirera, en una entrevista con TOT. Sirera ha calificado el retraso de las obras como «una auténtica vergüenza. «Es uno de los elementos más emblemáticos de la ciudad de Barcelona. En cualquier ciudad del mundo, si no tienen un Tramvia Blau, se lo inventan. Todos los barceloneses que tenemos una edad hemos ido con este tranvía. Recuerdo cuando mi abuelo me llevaba al Tibidabo y la primera atracción era el Tramvia Blau con los asientos de madera. Es un elemento que forma parte de la historia de Barcelona, como Folquet de Neu. Por circunstancias que desconozco, se ha ido aparcando. Uno de los tranvías se quiso vender por Wallapop. Es tener muy poco respeto por los elementos de la ciudad».

