La firma catalana Can Pizza se ha instalado en uno de los locales más especiales de la ronda de la Universitat. Hablamos de la antigua tienda de los fabricantes de mosaicos hidráulicos Escofet, un establecimiento emblemático que desde 1920 hasta 2009 acogió la sede barcelonesa de la compañía fundada por Jaume Escofet i Milà en el año 1886. La primera tienda de exposición y venta de la empresa estaba ubicada inicialmente en el número 8 de la ronda de Sant Pere. La decoración del negocio era obra de Josep Pascó i Mensa, director artístico de Escofet y profesor de la Llotja. El revestimiento de la fachada estaba hecho con paneles de piedra artificial, que mostraban motivos florales y a la vez estaban enmarcados por madera. Tanto el rótulo como las rejas superiores presentaban motivos modernistas muy característicos. El establecimiento estuvo cerca de tres décadas en esta ubicación antes de trasladarse a los bajos del número 20 de la ronda de la Universitat, edificio conocido como Casa Ferran Coll y proyectado por el maestro de obras Joan Caballé Fàbregas en 1882. Allí trasladaron toda la decoración tanto interior como exterior, adaptándola a la superficie del nuevo espacio.

Tras una trayectoria de casi noventa años en el emplazamiento, Escofet dejó finalmente el local en 2009, convertido en uno de los negocios históricos supervivientes de la vía. En su lugar, se instaló primero un negocio de productos ecológicos y a lo largo de los años varios restaurantes.
Nuevo inquilino tras otros restaurantes
El último inquilino de este magnífico local -que aún conserva la decoración exterior y el rótulo de madera con el nombre H. de E.F. ESCOFET S.A– es la cadena Can Pizza. La firma ha abierto en estos bajos un nuevo modelo de establecimiento con una propuesta mixta apta para celíacos. En concreto, el negocio cuenta con dos hornos independientes para poder ofrecer su carta completa con gluten o sin, cumpliendo con los máximos protocolos de seguridad alimentaria para evitar cualquier tipo de contaminación cruzada. Así pues, los clientes no solo tendrán todos los entrantes y postres disponibles en versión sin gluten, sino que también podrán disfrutar de cualquiera de las pizzas del menú tanto con masa tradicional como con masa sin gluten. El restaurante ya cuenta con la certificación correspondiente de la Asociación Celíacos de Cataluña, que acredita el cumplimiento de los estándares de seguridad para las personas con esta afección.

Con el objetivo de evitar cualquier tipo de contaminación cruzada, la masa tradicional que se utiliza en la pizzería se transporta cada día desde un centro de producción de la marca, manipulándose antes de su consumo con harina de arroz. De esta manera, desaparece la harina con gluten en suspensión en el restaurante, sin alterar ni el sabor ni la textura final del producto. «Este modelo responde a una necesidad real de las personas celíacas, pero representa algo mucho más amplio: nuestra capacidad para evolucionar desde la innovación, manteniendo la esencia de la marca y un compromiso firme e innegociable con la seguridad alimentaria», señala al respecto la directora general de la compañía, Reyes Giménez.
Una década de trayectoria reconocida internacionalmente
Cabe recordar que Can Pizza es una cadena fundada en el Prat de Llobregat (Baix Llobregat) en el año 2014 que ya cuenta con once locales repartidos entre Barcelona, Madrid e Ibiza. La firma ha ganado en dos ocasiones el premio a la mejor pizza del Estado -en 2021, con Jerry Tometo, y en 2023, con Pulp Edition) y figura entre las quince mejores pizzerías del mundo, según la prestigiosa guía internacional Top 50 Pizza.


