Barcelona acoge este fin de semana una nueva edición del 48h Open House. El festival de arquitectura celebra este año su 17ª edición con una programación que abre al público un total de 217 edificios, que incluyen hasta 63 espacios hasta ahora inéditos que se estrenan en esta iniciativa de puertas abiertas. Cabe recordar que las visitas son totalmente gratuitas y que se puede acceder a la gran mayoría de los lugares sin inscripción previa. Como cada año, los participantes dispondrán de mapas impresos para facilitar el recorrido y la organización de las visitas, para las cuales es probable que se generen colas importantes a las puertas de los inmuebles, como ya es también tradición.
Desde TOT Barcelona os proponemos este año la visita a dos de los grandes colosos de la capital catalana. Dos edificios con una altura considerable que les otorga unas vistas privilegiadas de las cuales podrán disfrutar los visitantes que se acerquen en el marco de este 48h Open House. Uno está ubicado en el barrio de la Nova Esquerra de l’Eixample y se estrenó en el festival el año pasado, justo unos meses después de culminar su reforma integral. El otro preside el frente marítimo, es uno de los inmuebles más altos de la ciudad y también una de las grandes novedades de la edición de este 2026. Hablamos del Edificio Estel y del Hotel Arts, respectivamente.
Edificio Estel
El primero está ubicado en el número 81 de la avenida de Roma y fue completamente renovado el año pasado para poder acoger el nuevo hub de innovación global de la farmacéutica AstraZeneca. Después de ser la sede de Telefónica durante cerca de treinta años, con la salida definitiva de la compañía en 2011, el inmueble estuvo en desuso durante más de una década, degradándose a marchas forzadas a la espera de una nueva vida que parecía no llegar nunca, para desesperación del vecindario. Se intentó precintar, sin mucho éxito, y terminó convertido en un gran esqueleto de hormigón hasta el aterrizaje definitivo de la farmacéutica a principios de 2024 con una inversión de 800 millones de euros.

El edificio proyectado originalmente por el arquitecto barcelonés Francesc Mitjans Miró y culminado en 1975 ha sido reformado integralmente, sustituyendo las pantallas opacas por grandes paneles de vidrio, haciéndolo más abierto y poroso. La remodelación ha seguido criterios de sostenibilidad, incluyendo varias terrazas ajardinadas, así como toda una serie de espacios comunitarios destinados a los trabajadores de la farmacéutica como salas polivalentes, un gimnasio o incluso una sala de cine.

Hotel Arts
El segundo se alza entre los números 19 y 21 de la calle de la Marina y es uno de los emblemas indudables de la transformación que sufrió la ciudad por los Juegos Olímpicos de 1992. El inmueble proyectado por el arquitecto Bruce Graham -del estudio estadounidense Skidmore, Owings & Merrill (SOM)- se terminó dos años después de la cita deportiva y tiene como principal rasgo distintivo su exoesqueleto de acero blanco, una estructura que envuelve la fachada de vidrio y se separa de ella aproximadamente 1,5 metros. La planta del edificio presenta una forma cuadrada con las esquinas recortadas, una configuración que incorpora una referencia sutil al plan Cerdà y los chaflanes. Con 154 metros de altura, fue la construcción más alta de la capital catalana hasta que la Sagrada Familia la superó en 2025.
Su silueta -junto con la de la Torre Mapfre- forma parte del paisaje del frente marítimo, que se puede ver en todo su esplendor desde los pisos superiores del inmueble. El mirador también ofrece una perspectiva particular de la vecina escultura El Pez, de Frank Gehry.


