Barcelona abre el Palacio del Marqués de Alfarràs, en el Laberint d’Horta después de dos años de obras y una inversión de 4,7 millones. El Palacio del Marqués de Alfarràs es un espacio patrimonial con más de mil años de historia y está catalogado como bien cultural de interés local, aunque la Torre Sobirana, que data del siglo XI, tiene la catalogación de bien cultural de interés nacional.
Esta situación ha reducido drásticamente el volumen de personas que se acercaban hasta este punto de la ladera de la montaña. La clientela ha disminuido hasta tal punto que la misma responsable de la guingueta levantó la voz a finales del pasado abril a través de un mensaje en La bústia de Catalunya Ràdio, denunciando que si la situación continuaba así no podría mantener el negocio, que es una concesión pública. «La gente no viene al bar porque lo tienen todo cerrado. No estoy trabajando nada y estoy pagando», señalaba, criticando que, por el contrario, haya espacios como el parque de atracciones del Tibidabo que mantienen su actividad. El consistorio ya respondía entonces que estudiaría medidas para minimizar los efectos del cierre temporal del recinto.

Según ha podido comprobar el TOT Barcelona, la guingueta continúa abierta este julio, pese a la marcada caída de la presencia de usuarios y transeúntes en la zona verde. Fuentes cercanas a la gestión del parque consultadas por este medio coinciden con la concesionaria del quiosco y apuntan al sinsentido que supone mantener bajo precinto un espacio que tiene un cierre perimetral completo que evita el paso de los jabalíes. «Los animales pueden pasearse por la entrada o por el Velódromo de Horta, pero no pueden entrar al parque», indican. Aunque las instalaciones están clausuradas, sí está abierta de jueves a domingo una parte del Palau del Marquès d’Alfarràs, donde se realiza una exposición en el marco de la Capital Mundial de la Arquitectura.
Unos jardines del 1791 de origen condal
Cabe recordar que el parque del Laberint d’Horta ocupa los terrenos de una finca del marqués de Llupià, de Poal y de Alfarràs, Joan Antoni Desvalls. Se trata de un conjunto de jardines de 54 hectáreas proyectados por el jardinero francés Devalet, el maestro de obras catalán Jaume Valls y el ingeniero italiano Domenico Bagutti. La familia Desvalls mantuvo la propiedad de la finca hasta los setenta, cuando pasó a manos municipales y se inauguró como parque público en 1971. En 1994 se realizó una restauración en profundidad y más recientemente se ha invertido en la restauración del Palau del Marquès d’Alfarràs, que se ha prolongado dos años bajo una inversión de 4,7 millones.
">
El brote de peste porcina mantiene cerrado el parque del Laberint d’Horta
Los habituales del parque del Laberint d’Horta tienen grabado en la memoria el pasado 13 de marzo. Ese día fue el primero en que el recinto tuvo que cerrar las puertas como parte de las medidas de contención de la peste porcina africana. La medida sorprendió tanto a los responsables de la gestión del espacio y de la guingueta ubicada en la entrada principal como a los usuarios que solían pasear o acercarse para utilizar los espacios de picnic. Cuatro meses después de esa fecha, las instalaciones continúan clausuradas como el resto de la sierra de Collserola y así seguirán al menos durante todo el verano.
Esta situación ha reducido drásticamente el volumen de personas que se acercaban hasta este punto de la ladera de la montaña. La clientela ha disminuido hasta tal punto que la misma responsable de la guingueta levantó la voz a finales del pasado abril a través de un mensaje en La bústia de Catalunya Ràdio, denunciando que si la situación continuaba así no podría mantener el negocio, que es una concesión pública. «La gente no viene al bar porque lo tienen todo cerrado. No estoy trabajando nada y estoy pagando», señalaba, criticando que, por el contrario, haya espacios como el parque de atracciones del Tibidabo que mantienen su actividad. El consistorio ya respondía entonces que estudiaría medidas para minimizar los efectos del cierre temporal del recinto.

Según ha podido comprobar el TOT Barcelona, la guingueta continúa abierta este julio, pese a la marcada caída de la presencia de usuarios y transeúntes en la zona verde. Fuentes cercanas a la gestión del parque consultadas por este medio coinciden con la concesionaria del quiosco y apuntan al sinsentido que supone mantener bajo precinto un espacio que tiene un cierre perimetral completo que evita el paso de los jabalíes. «Los animales pueden pasearse por la entrada o por el Velódromo de Horta, pero no pueden entrar al parque», indican. Aunque las instalaciones están clausuradas, sí está abierta de jueves a domingo una parte del Palau del Marquès d’Alfarràs, donde se realiza una exposición en el marco de la Capital Mundial de la Arquitectura.
Unos jardines del 1791 de origen condal
Cabe recordar que el parque del Laberint d’Horta ocupa los terrenos de una finca del marqués de Llupià, de Poal y de Alfarràs, Joan Antoni Desvalls. Se trata de un conjunto de jardines de 54 hectáreas proyectados por el jardinero francés Devalet, el maestro de obras catalán Jaume Valls y el ingeniero italiano Domenico Bagutti. La familia Desvalls mantuvo la propiedad de la finca hasta los setenta, cuando pasó a manos municipales y se inauguró como parque público en 1971. En 1994 se realizó una restauración en profundidad y más recientemente se ha invertido en la restauración del Palau del Marquès d’Alfarràs, que se ha prolongado dos años bajo una inversión de 4,7 millones.
Desde este domingo, el Ayuntamiento inicia una serie de visitas al Palacio del Marqués de Alfarràs para dar a conocer esta joya patrimonial a la ciudadanía. Las visitas se realizarán los domingos y los miércoles, a las 10.30 y a las 12.00 horas, hasta el mes de enero. La entrada es gratuita, pero es necesario que los interesados se inscriban previamente en este enlace [ver aquí].
Un edificio en ruinas
A pesar de ser un edificio protegido, el edificio llevaba décadas en ruinas, «con cubiertas caídas, goteras y el interior completamente derrumbado», explicó este viernes la directora de Parques y Jardines del Ayuntamiento Izaskun Martí. Las obras han permitido consolidar la estructura del edificio y rehabilitar toda la fachada exterior, conservando las características más destacables.

La historia del inmueble se remonta al siglo XI, cuando solo era una torre de vigilancia. Después de sufrir numerosas modificaciones, en el siglo XVIII Joan Antoni Desvalls, Marqués de Alfarràs, comenzó a construir el palacio existente en la actualidad y los jardines del laberinto.
Por el momento, aún no está claro qué uso se dará al palacio, que es propiedad del Ayuntamiento desde el año 1968. Según el uso que se le dé, será necesario rehacer las instalaciones eléctricas y de agua y colocar un ascensor. Por ahora, el edificio acoge desde 1993 el centro de formación El Laberint, que imparte cursos y talleres de jardinería, agricultura y biodiversidad y tiene una biblioteca especializada en el ámbito de la jardinería.

10 hectáreas de jardines
Además del Palacio del Marqués de Alfarràs, el Laberint d’Horta destaca por sus jardines. Se trata de un conjunto de espacios de diversas épocas y estilos, con una extensión de más de 10 hectáreas distribuidas en tres niveles escalonados, en el más bajo es donde se encuentra el laberinto de cipreses recortados, actualmente en rehabilitación. El parque recibe cada año unos 250.000 visitantes.
La restauración permitirá plantar un total de 2.211 nuevas unidades de ciprés con una altura de entre 150 y 175 centímetros en todo el recorrido. Además de la recuperación vegetal del jardín histórico, se mejorará el drenaje del suelo y se renovará todo el sistema de riego para hacer un uso más sostenible de los recursos hídricos.

