Anna Mauri es miembro de la AFA (Asociación de Familias de Alumnos) de la escuela de primaria Àngels Garriga, en el barrio de la Font d’en Fargues. El centro público es uno de los que se beneficiará de la instalación de aparatos de climatización iniciada este mandato, en 2024, por el gobierno de Jaume Collboni, a través del Consorci d’Educació de Barcelona, dentro del Pla Clima. Hasta 2029, se climatizarán 170 escuelas públicas de la ciudad, con unos 55,000 estudiantes y una inversión de 100 millones financiada con el recargo municipal de la tasa turística. Hasta 2026, se habrán realizado las obras en 84, según el Ayuntamiento. No es el caso del centro Àngels Garriga, que tendrá que esperar hasta 2028. Mientras tanto, los maestros y los 200 alumnos de esta escuela de infantil y primaria pasan calor. Mucho calor.

El pasado miércoles, el día que empezó a bajar el termómetro en la capital catalana y llovió, en las aulas de infantil de la escuela Àngels Garriga estaban entre 29 grados y 30 grados. Así lo registraron los aparatos que han instalado para medir las temperaturas y que se pueden consultar en la plataforma Aules Que Es Cremen, nacida del “agotamiento absoluto y la indignación ante un maltrato sistemático y crónico por parte del departamento de Educación que se alarga desde hace más de quince años”. “Las aulas no solo queman por el calor; queman por el desgaste de una gestión basada en los recortes, la improvisación pedagógica y el incumplimiento flagrante de la legislación”, subraya la plataforma. En Aules Que Es Cremen monitorizan en tiempo real las condiciones térmicas de las escuelas catalanas. La plataforma la montaron maestros, pero ahora también colaboran miembros de las AFA.
Fuentes municipales consultadas por TOT Barcelona concretan que el orden en que avanza la instalación de la climatización en las escuelas responde a «criterios técnicos». El primer año se ejecutaron las obras en los centros donde era más rápido, y seguidamente se empezaron a priorizar los que tenían más urgencia, sobre todo por las características de los edificios o por su situación geográfica en la ciudad, entre otros motivos.
No pudieron comprar unos pingüinos
Según Mauri, el Consorci d’Educació no les da ninguna solución al mucho calor que sufren en la escuela Àngels Garriga hasta que se haga la climatización en 2028. En verano, la AFA intentó comprar unos pingüinos, pero no los autorizaron porque la instalación eléctrica no lo soportaría. La escuela dispone de ventiladores, pero la mitad están rotos. «En las aulas de infantil, hay ventiladores de techo, pero la temperatura, con tanto calor, no baja».

Acelerar la climatización antes de 2028
Esta semana entrante, ERC pedirá a la comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deportes que el gobierno de Collboni se comprometa a ir más rápido en climatizar las escuelas barcelonesas. Con las 84 que quedarán climatizadas a finales de este año se termina la primera fase del proyecto. Las 86 restantes conseguirán tener aire acondicionado entre los años 2027-2029. Los republicanos piensan que es muy tarde, “dado que las temperaturas extremas se están acelerando y los niños que hoy estudian en centros aún no adaptados tendrían que esperar hasta finales de la década para disponer de unas condiciones adecuadas de aprendizaje”, y quieren que la climatización de las 170 escuelas esté lista antes de 2028.
“Estamos preocupados porque tenemos niños a más de 30 grados en las aulas mientras el gobierno de Barcelona dice que todo va bien. Necesitamos que lo que es público funcione de verdad, que las escuelas estén climatizadas antes de 2028 y que este sea el último curso de calor en las aulas. El gobierno de Barcelona y el de Cataluña no pueden ir a remolque de los problemas. Necesitamos adaptar la capital del país y el país entero a las altas temperaturas. Por eso, también hemos pedido acelerar el Pla Clima en toda Cataluña”, dice la presidenta del grupo municipal y alcaldable de ERC, Elisenda Alamany.
Treinta escuelas en 2026
Las obras de climatización de la treintena de centros educativos previstos para 2026 han comenzado este verano. En tres de las escuelas -Alexandre Galí, Castella y Estel-Guinardó-, los trabajos han terminado y los aparatos ya están en funcionamiento. En el resto, la instalación se completará a lo largo del trimestre, con el objetivo de que puedan disponer de calor este invierno y frío a partir de Semana Santa. De la climatización de estos treinta centros, se beneficiarán más de 9,600 alumnos. El presupuesto es de cerca de 23 millones de euros.
Para garantizar que la climatización sea óptima, se ha optado por instalar aerotermia, un sistema que utiliza electricidad para producir frío para los meses de primavera y verano y calor para los meses de invierno. “Esto garantiza las mejores condiciones ambientales y térmicas en cualquier época del año para el alumnado y la comunidad educativa”, afirman fuentes municipales. El Pla Clima también incluye un nuevo sistema de ventilación en las aulas para asegurar la calidad del aire, y también la instalación de placas fotovoltaicas que producen energía eléctrica. “Esta energía se vierte a la red, y la aprovecha el mismo centro educativo, que se convierte así en una pequeña central productora de energía limpia, un recurso para la descarbonización y la lucha contra el cambio climático”. En algunas escuelas en las que las obras se realizaron entre 2024 y 2025 se han detectado deficiencias que el Ayuntamiento se comprometió a resolver este 026.

Aislamiento térmico
Además de la climatización de las escuelas, el Consorci d’Educació ha puesto en marcha otras medidas para que en las escuelas haya una temperatura confortable. Entre las actuaciones, hay una gestión pedagógica del edificio (toldos, protecciones solares), medidas pasivas (entre las cuales está la ventilación cruzada) y medidas activas de bajo impacto energético (ventiladores). También se están ejecutando mejoras en los edificios con la instalación de vinilos, renovación de carpinterías y acristalamientos, refugios climáticos en los patios, aislamiento térmico de fachadas y cubiertas, entre otras.
Anna Mauri, de la AFA de la escuela Àngels Garriga, explica que la renaturalización del patio se llevará a cabo el próximo verano y coincidiendo con el inicio del curso en la entrada de la escuela un toldo “que hace sombra en la pared” y en el cual caben solo una veintena de personas. El toldo, que debía haberse instalado a finales del curso pasado, también entorpece la salida de los alumnos. Mauri quiere dejar claro que el distrito de Horta-Guinardó ya se ha puesto en contacto con ellos para encontrar una solución.

