Se ha hecho esperar unos minutos, pero Leticia Dolera (Barcelona, 1981) ha aparecido en el escenario del parque de la España Industrial con la contundencia que la caracteriza. La actriz, guionista y directora de cine ha sido la encargada de inaugurar este sábado las fiestas de Sants con el tradicional pregón, que este año ha tenido un tono especialmente reivindicativo. En su discurso, ha elogiado el alma del barrio donde no nació, pero sí pasó su adolescencia hasta que se fue a Madrid con tan solo 18 años. Con una trayectoria exitosa a sus espaldas y todavía con la resaca del celebrado estreno de la serie Pubertad, Dolera regresó hace tres años a Sants con el objetivo de reencontrarse con aquel barrio «humano, afable y obrero«, un «espacio de resistencia que se niega a doblegarse al sistema capitalista».
Para ello, la actriz contactó con Irene, la responsable de la librería La Ciutat Invisible, donde había presentado hace tiempo un libro. «Ella me tomó de la mano, me enseñó todos los rincones… El alma de Sants pasó a ser Irene y dejé de sentirme una extraña. Sentí que pertenecía a un lugar», comenzó sin poder evitar emocionarse. La actriz y directora considera que este espíritu del barrio proviene de sus vecinos, «gente que no deja a nadie atrás, que se preocupa por los demás y está organizada y politizada». Ha puesto como ejemplos la Lleialtat Santsenca, Can Batlló, l’Horta Alliberada o la Comunal, «victorias colectivas logradas desde la lucha vecinal».
En este punto de su intervención, Dolera tuvo palabras para el Grup d’Habitatge de Sants (GHAS), a quienes agradeció su «defensa de un derecho universal» y su «integridad» por encima de todo. Recordó el caso de Josefa Viu, conocida popularmente como Pepi, una mujer de 81 años que fue desahuciada en junio de 2025 y que pudo quedarse en el barrio gracias a una vecina, que le ofreció un domicilio a un alquiler asequible. También habló del caso del Bloc Salou, que el fondo inversor Second House compró para vaciarlo de inquilinos y especular con los pisos. Lo hizo antes de hacer un llamamiento a las autoridades para que utilicen todas las «herramientas políticas, jurídicas y económicas para defender la vivienda, que es un derecho no un activo económico».

La fiesta mayor, un acto «revolucionario»
Para finalizar, la actriz y directora ha reivindicado la fiesta mayor como un acto «revolucionario» que va contra el sistema y las dinámicas que rigen nuestras vidas. «El capitalismo nos exige novedad y productividad constante, pero la fiesta mayor representa justo lo contrario: tradición, celebración y pausa. No es un tiempo productivo para el sistema económico, sino productivo para la vida», concluyó. Dolera ha tomado de esta manera el relevo del periodista e historiador graciense Vicenç Sanclemente (Barcelona, 1959), quien fue el encargado de inaugurar las fiestas de Gràcia con su pregón el pasado viernes 14 de agosto. La intervención de la santsenca fue precedida por los bailes de los gigantes, los tamborileros y los diablos, así como un pilar a cargo de los Castellers de Sants.

