Daniel Sirera ya está en precampaña electoral. Con el encargo de Alberto Núñez Feijóo para que repita como candidato a la alcaldía de Barcelona (aunque no ha habido una proclamación oficial), Sirera ha realizado un acto en la plaza de Ferran Casablancas, en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, cuando falta menos de un año para las municipales. El candidato del PP ha apelado «al orgullo barcelonés» para intentar sacar a Jaume Collboni de la alcaldía. «Sacamos a Colau del gobierno, impedimos que Barcelona fuera gobernada desde Waterloo. Le dimos una oportunidad a esta ciudad, pero Collboni no la ha aprovechado».
Para entender estas palabras de Sirera, hay que remontarse a tres años atrás. Xavier Trias, líder de Junts-Trias per Barcelona, ganó claramente las elecciones municipales. Intentó formar un gobierno de coalición con ERC, liderada entonces por Ernest Maragall, pero no lo logró. El 17 de junio, en la investidura, Collboni se convirtió en alcalde, aunque dijo que si no se imponía en las urnas se quedaría en la oposición, con los votos de Barcelona en Comú y PP. Una de las condiciones de Sirera fue garantizar que Colau desaparecía del mapa político de Barcelona. El segundo movimiento que permitió la investidura de Collboni fue evitar que Barcelona tuviera un alcalde independentista.
Tres años después, Sirera piensa que Collboni no ha tenido éxito como alcalde y hay que sacarlo. «El orgullo de ser barcelonés no se pierde de golpe. Se pierde con cada problema que se ignora, con cada promesa que se incumple, con cada año que pasa sin que los que gobiernan hagan nada». Para el presidente del grupo municipal popular, los tres grandes problemas que ahora tiene la capital catalana son la inseguridad, el hecho de que Barcelona es la ciudad del Estado con el alquiler más caro, y también en la que se pagan más impuestos.

El PP ha ganado en Sarrià-Sant Gervasi las tres últimas elecciones
El PP ha bautizado el primer acto de precampaña de Sirera como Barcelona, seriosament (Barcelona, en serio, en castellano). La elección del distrito de Sarrià-Sant Gervasi no ha sido casualidad. Los populares han ganado en este territorio las tres últimas elecciones: españolas, catalanas y europeas. En las municipales, de mayo de 2023, Sirera se impuso en las Corts, pero en Sarrià-Sant Gervasi lo hizo Trias. «Si hemos ganado aquí, podemos ganar en todas partes. Y si ganamos en todas partes, Barcelona volverá a ser Barcelona», ha subrayado Sirera.
A juicio del candidato del PP, Collboni ha abandonado Barcelona en temas como la seguridad, el comercio de barrio, la convivencia y las familias. Sirera ha sido especialmente contundente con el número de delitos, un tema jugoso electoralmente, pero que con las cifras en la mano se vuelve preocupante. Collboni presume de la bajada de las infracciones penales, pero Sirera le reprocha que en la ciudad se producen diariamente 400 robos y cuatro agresiones sexuales. Además, en pocas semanas, ha habido cinco muertes violentas, tres con arma blanca y dos tiroteos.
Pistolas Taser
Sirera ha acusado a Collboni de gobernar «una ciudad escaparate» y de apostar por «proyectos ideológicos» que no tienen nada que ver con Barcelona, como el Distrito 11 de Gaza. «Nosotros nos tomamos en serio Barcelona y necesitamos un alcalde que se la tome en serio».
El candidato popular ha aprovechado el acto para hacer promesas electorales. En el ámbito de la seguridad, ha garantizado más policía, pistolas Taser para la Guardia Urbana -un proyecto que Junts rechazó con el reglamento hecho porque el gobierno no se había sentado con los sindicatos policiales– y más cámaras de vigilancia. Precisamente, este miércoles Collboni ha dicho que las del frente marítimo estarán instaladas antes de San Juan.
En temas de vivienda, Sirera se ha comprometido a eliminar la reserva del 30%, impulsada por el gobierno de Ada Colau para disponer de más vivienda pública, pero que ha resultado ser un fracaso, ya que ha generado solo una treintena de pisos públicos, y a incentivar la colaboración público-privada. Finalmente, el candidato del PP apuesta por reducir los obstáculos al comercio y a las empresas locales.

