Los vecinos de Sant Gervasi – la Bonanova han tomado el socavón detectado en la calle de Teodora Lamadrid como un aviso a navegantes de los estragos que puede provocar el paso de la tuneladora de la L9 por debajo de sus casas. Varios residentes del barrio se acercaron este miércoles al mediodía a la reunión informativa convocada para informar a los inquilinos de las fincas desalojadas preventivamente por el movimiento de tierras con el objetivo de conocer de primera mano las causas y saber si se tomarán medidas para evitar que estos se puedan repetir. Entre los asistentes al encuentro estaba Lluís Roger Berenguer, miembro de la Asociación de Vecinos de Sant Gervasi de Cassoles y una de las personas que vive en un edificio ubicado en el recorrido por donde debe pasar la máquina que excava el túnel.
«Somos de la zona que puede resultar afectada de manera inminente. Nos han dicho que se ha hecho una revisión del procedimiento del trabajo, pero necesitamos más información porque la tuneladora sigue trabajando«, asegura. A pesar de celebrar que todos los que lo han requerido hayan podido ser atendidos por los servicios municipales, Berenguer indica que ahora el gran problema será ver si las aseguradoras de cada una de las fincas y los hogares se hacen cargo de todo. También reconoce que tanto él como sus vecinos están en alerta ante posibles nuevas afectaciones que se detecten por el paso de la máquina. «No hay una alarma elevada, pero sí preocupación. Son muchas casas y no hay garantías«, afirma.
Posible retorno a partir del sábado
Hay que recordar que hasta ahora hay ocho bloques desalojados y que sus vecinos y negocios no podrán regresar al menos hasta dentro de tres días. Durante la mañana del sábado se valorará si se puede efectuar un retorno progresivo a las fincas afectadas, tal como ha explicado este mediodía el director general de Infraestructuras de la Generalitat, Ramon Ramírez.


