El Bloc Sant Agustí gana tiempo y se mantendrá en la Vila de Gràcia, al menos, hasta que se resuelva el recurso presentado por las entidades vecinales ante la Audiencia de Barcelona. La jueza ha detenido el desalojo del bloque -previsto para el 25 de marzo y que se impidió por la movilización vecinal- hasta que se resuelva judicialmente el caso con el recurso presentado en la Audiencia de Barcelona.
En la resolución de la jueza, recogida por la ACN, la titular del juzgado destaca que se autorizó el desalojo porque el contrato de alquiler había terminado, pero que ante el recurso presentado se obligó al vecino a continuar pagando el alquiler hasta que se resolviera; unos hechos por los cuales considera «incongruente» ejecutar el desalojo y decide aplazarlo hasta que la Audiencia Provincial de Barcelona resuelva la apelación.
Los colectivos pro vivienda celebran la decisión aunque la consideran insuficiente
El Sindicat de Llogateres y el Sindicat d’Habitatge de Gràcia, dos de los colectivos pro vivienda implicados en la lucha del Bloc Sant Agustí, han celebrado la decisión de la jueza, aunque señalan que se queda corta, ya que «no basta con suspensiones y aplazamientos», sino que «es necesaria una solución para todos los vecinos» de este bloque de Gràcia y de los otros bloques de la ciudad de Barcelona que están «afectados por las prácticas especulativas» de la propiedad, la empresa New Amsterdam Developers; una empresa que ha mantenido una postura especialmente beligerante contra los movimientos en defensa de la vivienda y que no ha dialogado con los vecinos del bloque.

En un comunicado conjunto, las dos entidades aseguran que «la salida a este conflicto debe pasar por la renovación de los contratos de alquiler, a precios regulados, y la transformación de todos los coalojamientos (los llamados ‘colivings’) en pisos de alquiler habitual».
