Tras años con unos vestuarios «insalubres», según la denuncia realizada por el presidente de la Penya Barcelonista Barcino, Tomàs Desembre, el campo de fútbol Menorca, situado en la calle del mismo nombre, contará esta temporada con unas instalaciones nuevas. El equipamiento, de propiedad municipal, lo gestiona la Penya Barcelonista Barcino, una entidad histórica de la ciudad, con cerca de ochenta años. A finales de mayo, el TOT Barcelona se hizo eco de la situación de degradación de los vestuarios. Se han instalado cuatro módulos nuevos, a la espera de que en unos años se puedan realizar las obras definitivas.

Aunque el campo de la calle de Menorca es del Ayuntamiento, se encuentra en terrenos de la futura estación de la Sagrera y es la sociedad Barcelona Sagrera Alta Velocitat -de la que forman parte el Ayuntamiento y Adif, entre otros-, la titular de los módulos que había antes como vestuarios. También será quien pagará el alquiler de los nuevos vestuarios a través de la UTE que ejecuta las obras de la Sagrera, afirma Desembre.

Instalaciones muy deterioradas
La habilitación de los nuevos vestuarios se inició el 19 de agosto pasado y terminará esta semana. Justamente este lunes, la Penya Barcelonista Barcino ha iniciado la temporada 2026-2027 y mientras no se hayan terminado las reformas se ha pedido a los niños que entrenan en el campo de la calle de Menorca que vengan cambiados de casa. «Los nuevos módulos también son provisionales. No son los vestuarios definitivos. Estos se harán cuando terminen las obras de la estación de la Sagrera, en unos años», dice Desembre. Pero los cuatro nuevos módulos que se colocan suponen dignificar la práctica deportiva en el campo de la calle de Menorca. Además de los cuatro nuevos módulos, el campo dispone de cuatro más que pagó el club y que se instalaron hace una década.

A finales de mayo, Desembre había denunciado que el mantenimiento de los vestuarios correspondía a Barcelona Sagrera Alta Velocitat, una versión que se contradecía con lo que defendía el Ayuntamiento, para quien las mejoras las debía hacer el concesionario, es decir, la entidad deportiva. Entre los problemas detectados, había zonas oxidadas, charcos de agua después de que los deportistas se ducharan y maderas podridas. Desembre asegura que a finales de 2025 el club ya invirtió 4.000 euros en mejoras en el suelo. La peña también se encargó de arreglar un agujero que había en medio de uno de los vestuarios.

62 equipos, con un millar de niños
La Penya Barcelonista Barcino se fundó en 1949 con el nombre de Club Esportiu Barcino. Durante años, formó parte de la agrupación de peñas del Barça y como entidad social y deportiva funciona como escuela de fútbol. Actualmente, la entidad gestiona tres instalaciones deportivas municipales. El citado campo de la calle de Menorca, el campo municipal Andrade de Sant Martí y el campo de fútbol CEM Maresme. En los dos primeros, juegan los 62 equipos de la peña Barcino -con un millar de niños y jóvenes-, mientras que el campo del CEM Maresme solo lo administra. Entre los jugadores que ha formado el Barcino destaca Víctor Muñoz, campeón del mundo con España este año y ahora en las filas del Liverpool.

En una reunión hace un par de meses con el Ayuntamiento y Adif, las administraciones se comprometieron a hacer algo para mejorar las instalaciones del campo de la calle de Menorca, pero no dijeron cuándo. Desembre concreta que se lo comunicaron con muy poco margen de tiempo. El día 18 de agosto, tuvieron que avisar apresuradamente a las brigadas municipales para que cortaran el agua y la luz del campo ante el inicio inminente de las obras. La instalación ha obligado a hacer uso de una grúa de grandes dimensiones para trasladar los módulos al interior del recinto.

Pendiente de las obras definitivas
Los nuevos vestuarios, también provisionales, estarán operativos hasta que se construyan los definitivos. A finales de mayo, el Ayuntamiento informaba que estaba planificado para 2028. Estas obras están incluidas dentro del proyecto de arquitectura e instalaciones de la estación de la Sagrera, el cual aún no se ha licitado. Y, con el retraso que acumula la Sagrera, nada garantiza que el calendario dado por el consistorio se cumpla. Desembre estima que no será antes de 2030.

Además del problema de los vestuarios, el campo de la calle de Menorca suma desde hace tres años un problema con el riego, precintado por legionelosis. “El riego se hacía desde la misma red. No hay pozo ni depósito”, dijo el presidente de la peña en primavera. En este caso, las mejoras las deberá hacer el Ayuntamiento y la solución, según las fuentes municipales consultadas, no es sencilla. El distrito de Sant Martí asegura que renovar la red automática de riego supone llevar a cabo una intervención “integral” del campo, “con el levantamiento de todo el césped y la consiguiente parada de la actividad deportiva”. De momento, el riego se hace manualmente.

Junts lleva cerca de una década pidiendo una solución
A lo largo de la última década, Junts ha pedido varias veces el cambio de los vestuarios del campo de la calle de Menorca. Lo ha hecho tanto por escrito como en plenos, recuerda la consejera-portavoz en Sant Martí, Maria Arenillas. Los que había originalmente fueron derribados en 2011. Seis años después, en 2017, Arenillas ya instó a solucionar el problema. «Se ha podido resolver por la presión que se ha hecho por parte de la Penya Barcelonista Barcino, nosotros y los medios».

