Barcelona ha vivido este martes una nueva jornada marcada por las llamas. Solo once días después del último incendio en el Parque Natural de Collserola, un nuevo fuego ha vuelto a asediar esta tarde la sierra, lo que ha obligado a evacuar preventivamente a 35 personas de la primera línea de viviendas de Torre Baró y a confinar a todos los vecinos de este barrio y de Ciutat Meridiana. El fuego, que de momento ha afectado unas 35 hectáreas de terreno forestal, ha movilizado un amplio dispositivo de emergencias y ha provocado alteraciones importantes en la movilidad de la zona. Las llamas se han declarado hacia las 15:20 horas en una zona de matorrales, cerca del barrio de Canyelles y por encima de la carretera Alta de Roquetes en dirección a Sant Cugat. El incendio ha ido ascendiendo por una colina y, al anochecer, los Bomberos mantenían los dos flancos sin controlar. El jefe de Intervención de los Bomberos, Sergi Bover, ha explicado que no se podía hacer ninguna previsión sobre la evolución del fuego y que uno de los factores clave durante la noche será que no cambie la dirección del viento.
Amplia movilización de los servicios de emergencia
El dispositivo ha llegado a movilizar unos 210 bomberos, con 17 dotaciones y unos 70 efectivos de los Bomberos de Barcelona y 46 dotaciones de la Generalitat, incluidos los medios aéreos, con unos 140 bomberos. A las personas evacuadas se les ha ofrecido alojamiento en equipamientos municipales de los barrios, pero la mayoría ha optado por desplazarse por sus propios medios a otras zonas. Protección Civil ha enviado dos mensajes Es-Alert a los vecinos de Torre Baró y Ciutat Meridiana. El segundo ha servido para insistir en el confinamiento, pedir que se cerraran puertas y ventanas y recordar al resto de barceloneses que no se acercaran a la zona. La gran columna de humo ha sido visible desde muchos puntos de Barcelona y también desde el Vallès Occidental.

Afectaciones en la movilidad
El incendio también ha complicado la movilidad vial y ferroviaria. La Guardia Urbana ha cortado la carretera de Horta a Cerdanyola, la del Cementerio de Collserola y la Alta de Roquetes. Los trenes de la R4 no han efectuado parada en Torre Baró y la L11 del metro ha dejado de parar en las estaciones de Torre Baró/Vallbona y Ciutat Meridiana.
El fuego llega solo once días después de otro incendio importante en Collserola, declarado el 14 de agosto, que también obligó a activar el dispositivo municipal de emergencia. El Ayuntamiento había desactivado el Plan de Actuación Municipal para incendios forestales justo una semana antes del nuevo episodio. Durante la tarde, el Gobierno ha activado el plan Infocat en fase de alerta y los Agentes Rurales han desplegado protocolos de bioseguridad, dado que el incendio afecta a una zona considerada de alto riesgo por la peste porcina africana. A última hora, fuentes del Ayuntamiento de Barcelona han explicado que el incendio entraba en fase de estabilización, y que tanto los Bomberos como los Agentes Rurales han logrado identificar las zonas por donde quemaba el fuego y por donde podría avanzar. De esta manera, en principio no hay riesgo para otros edificios ni se prevén más desalojos. Durante la noche, los efectivos refrescarán las zonas afectadas y vigilarán los flancos, mientras que este miércoles por la mañana los medios aéreos volverán a la zona más activa y los equipos terrestres se adentrarán de nuevo.
