Los médicos del Hospital Vall d’Hebron que atendieron al bebé de seis semanas presuntamente maltratado por sus padres han asegurado ante el juez que las lesiones que presentaba son las más graves que han visto jamás en su trayectoria profesional. Los especialistas, con años de experiencia en la atención de casos de violencia infantil, han ratificado este jueves que las heridas detectadas al menor no pueden explicarse por causas accidentales y que apuntan a una agresión deliberada. La declaración de los sanitarios se ha producido ante el magistrado especializado en violencia contra menores que investiga el caso. Según fuentes jurídicas, una pediatra, la coordinadora de la unidad de maltratos y un cirujano pediátrico han coincidido en señalar que las lesiones en el cerebro, la cara, las costillas, los fémures y el ano fueron provocadas por traumatismos violentos.
Especialmente contundentes han sido las conclusiones sobre las lesiones anales. Los médicos han descartado que fueran consecuencia de problemas de defecación o de una estimulación accidental y han afirmado que se produjeron por la introducción voluntaria de un miembro corporal o de algún objeto. También han apuntado que los daños podrían haberse causado en más de una ocasión. En cuanto a las fracturas en los fémures, los especialistas han rechazado las explicaciones aportadas por las defensas y han indicado que el mecanismo más probable es un movimiento de retorcimiento o estiramiento. Estas lesiones, según explicaron en el juzgado, podrían haber llegado a poner en peligro la vida del menor. También han relacionado posibles sacudidas con las fracturas costales y con las lesiones neurológicas detectadas.

La madre había alertado del comportamiento del padre
Las declaraciones médicas llegan al día siguiente de que varios testigos aportaran nuevos elementos a la investigación. Compañeras de trabajo de la madre, enfermeras como ella, explicaron en el juzgado que la mujer les había confesado días antes del ingreso hospitalario que se planteaba echar a su marido de casa porque no trataba bien al bebé. Según las diligencias judiciales, la madre también había hecho búsquedas en internet con frases como “mi pareja no trata bien a mi bebé” o “mi pareja no soporta al bebé”. Además, una testigo relató que la mujer le había expresado preocupación por la manera en que el padre manipulaba al niño.
La investigación continúa abierta. El padre se mantiene en prisión preventiva mientras el juzgado espera nuevas pruebas periciales, entre las cuales el análisis de los teléfonos móviles de los dos investigados y los resultados de diversas pruebas biológicas.
