Cuando pasaban pocos minutos después de las nueve, Montse y Sergi tomaban un café en una de las mesas de la cafetería del Campus Norte de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Estos dos profesores de Bachillerato en el Instituto Joan Miró de Cornellà de Llobregat (Baix Llobregat) se levantaron temprano este martes para acompañar a sus alumnos hasta las instalaciones ubicadas en la zona alta de la avenida Diagonal para la primera jornada de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU). «Los hemos convocado a las siete en vez de tres cuartos de ocho como siempre hacemos. Pensábamos que si la mitad de la gente no podía llegar se suspendería, pero no hemos encontrado ninguna incidencia y todos han llegado bien», explican en una conversación con el TOT Barcelona. Los docentes temían tanto por la jornada de huelga convocada por un sector de los sindicatos educativos como por las restricciones de movilidad previas a la visita del papa León XIV a Barcelona. Finalmente, la llegada hasta la ubicación del primer examen de la selectividad se ha desarrollado sin problemas y, minutos antes de las ocho, el Campus Norte ya estaba lleno de alumnos aprovechando este margen de tiempo hasta la prueba de Lengua Castellana y Literatura para repasar los apuntes.
Montse ha aprovechado este primer día de selectividad para lucir una de las camisetas características de color amarillo con el lema SOS enseñanza pública de calidad. «Hemos hecho todas las huelgas hasta ahora, pero esta es la primera que hemos decidido que no. Era muy difícil hacerla hoy… Además, tenemos la mitad del profesorado de colonias», asegura esta profesora de inglés. La docente señala que el profesorado tiene el apoyo de la mayoría de las familias del centro, aunque reconoce que el alumnado no es del todo consciente de por qué hay tantas movilizaciones. «Quizá les es más fácil entender el problema que tenemos con el calor -las aulas del instituto en verano son un verdadero horno- porque lo viven en primera persona», dice. «Y las colonias, que a partir del año que viene dejaremos de hacerlas. Es mucha responsabilidad ir con los niños y solo por 50 euros brutos al día», añadía Sergi.

Según los datos facilitados este martes por la mañana por el Departamento de Educación, el seguimiento de la huelga convocada hoy a partir de las diez menos cuarto ha sido del 3,55% sobre el total de la plantilla convocada y con los datos de un tercio de los centros con personal llamado a la movilización.
Buenas sensaciones después del primer examen
Después de más de una hora de examen, los primeros alumnos comenzaban a abandonar las aulas del Campus Norte y se reunían en el exterior con sus profesores, que los esperaban para saber cómo les había ido el estreno en la selectividad. «Ha sido bastante fácil, con lo que habíamos hecho durante el curso ha sido suficiente», afirmaba Jon, estudiante de un instituto de Sant Feliu de Llobregat. Tanto él como sus compañeros de clase han podido llegar esta mañana sin problemas a la UPC. «Habíamos quedado muy temprano para llegar todos bien y no hemos encontrado nada cortado», decía. A Mireia, alumna de un centro educativo ubicado en el Papiol, la ha acercado este martes su madre en coche. «Hemos venido muy pronto por la huelga y la llegada del Papa. Pensábamos que, pero hemos venido bastante bien», relataba. Sobre las sensaciones después de la primera prueba, se mostraba confiada: «Me la esperaba peor, es lo que nos habían explicado en clase».
Pau y Laia tampoco han tenido problemas para llegar esta mañana al Campus Norte desde sus domicilios en Sant Andreu de la Barca. «El Ayuntamiento ha puesto un autobús y hemos venido todos juntos hasta aquí», indicaba la chica. A su lado, los acompañaban varios docentes del centro. «Nuestros profesores no han hecho huelga para acompañarnos hoy», coincidían en apuntar ambos, agradecidos de poder contar con el apoyo de los tutores durante esta primera jornada de las PAU. Sira y Miguel han tenido un trayecto un poco más largo en transporte público desde el Colegio Virolai de Molins de Rei, pero también han podido estar en la UPC con margen de sobra. «Hemos salido muy temprano porque veníamos con el tren y el tranvía. No hemos tenido ningún problema, no estaba lleno de gente ni nada», aseguraban.
La previsión ante las posibles incidencias no solo la han tenido los centros educativos de fuera de Barcelona. Inés venía de la Vila de Gràcia y también se plantaba pocos minutos antes de las ocho, una hora antes del examen, a las puertas del Campus Norte. «He llegado un poco más temprano porque con todo esto de la huelga y el Papa me daba cosa, pero todo bien», confesaba. Esta estudiante es de las pocas encuestadas que se ha visto afectada por la huelga en las bibliotecas barcelonesas. «Durante los exámenes finales fui a las que estaban abiertas porque en casa somos muchos y hay ruido […] Con la selectividad, las cerraron y he tenido que estudiar en casa. Además, tenemos obras en la calle, así que he tenido que estudiar a ratos», lamentaba antes de marcharse para prepararse para el examen de Lengua Inglesa, que comenzaba a las doce del mediodía.


