El paso de la selección española de fútbol por Cataluña ha despertado una ola de indignación generalizada por las burlas y insultos racistas que expresaron sectores bastante amplios de la grada en el España – Egipto disputado en el RCDE Stadium. Miembros del Gobierno de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona, entre ellos, el propio alcalde Jaume Collboni, han expresado su rechazo a los cánticos. Esquerra Republicana ha ido más allá y ha pedido que no se instalen pantallas gigantes durante el Mundial de fútbol para evitar «problemas de seguridad o posibles incidentes racistas» que puedan «dañar» la imagen de Barcelona.
Así se ha expresado la presidenta del grupo republicano y candidata a las elecciones de 2027, Elisenda Alamany, en un ruego presentado al Ayuntamiento. «En Barcelona no podemos tener imágenes como las de ayer en Cornellà en cada partido de ‘la Roja’ durante el Mundial. Estos hechos no representan quiénes somos, y no podemos permitir que esta sea la imagen que Barcelona transmita al mundo», argumentan los republicanos en el escrito.

Ola de indignación por los insultos racistas
El alcalde Jaume Collboni se ha manifestado este miércoles por la mañana, calificando de “vergüenza intolerable” lo que ocurrió en el estadio del RCD Espanyol y lamentando que el partido debería haberse detenido. Los marcadores y la megafonía pidieron respeto después de que los aficionados –en ningún caso de forma aislada– cantaran “Musulmán el que no bote”, pero el árbitro no detuvo el juego.
En esta misma línea se ha expresado el consejero de deportes Berni Álvarez, que pidió a los responsables que activaran los protocolos de antirracismo, y la portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque: “Va en contra de los valores del deporte», ha expresado la consejera. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, también ha pedido, mediante un tuit, que los incidentes “no se vuelvan a repetir”, a pesar de señalar que España es un país “plural y tolerante”.
El Espanyol, titular del estadio, también ha condenado «enérgicamente» los cánticos racistas y ha pedido no atribuirlo al conjunto de su afición. La imagen ha recorrido las redes sociales y las tertulias deportivas, que esta mañana estaban llenas de indignación. Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación sobre los insultos, según ha detallado el consejero Álvarez.
