Nueve años de instrucción y trabajo y después de más de 1.800 horas de revisión de vídeos, los días 16, 17 y 30 de septiembre y 1 de octubre se celebrará el juicio contra los cuatro agentes del Cuerpo Nacional de Policía acusados de la mutilación del ojo de Roger Español por el impacto de una bala de goma durante el operativo contra el referéndum del Primero de octubre de 2017 en la ciudad de Barcelona. Un juicio que ha sobrevivido a una cantidad ingente de archivamientos o aplicaciones exprés de la ley de amnistía contra los miembros de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado denunciados por su brutal actuación durante la jornada de votación.
De hecho, es el único caso que ha llegado a la vista oral. «Me siento que represento a todos los heridos del primero de Octubre, es una responsabilidad», ha admitido Roger Español en la rueda de prensa que junto con entidades culturales y de derechos humanos han presentado en Barcelona una campaña de apoyo popular a un caso que la portavoz de Iridia, Anaïs Franquesa, ha calificado «de excepción». Además, Franquesa ha añadido que en un contexto de resurgimiento de las «fuerzas reaccionarias» hay que recuperar la «fuerza y el empuje del 1-O». El presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, -acusación popular del caso- ha insistido en convertir el caso en una «acusación coral contra la impunidad del Estado» y donde «los jueces deberán decidir si se ponen a favor o no de la violencia policial».
«Es un llamado al apoyo y la acción colectiva para exigir justicia por Roger, en representación simbólica de quien sufrió la violencia aquel día y de todos los pueblos y personas que aún hoy la sufren por el simple hecho de existir y querer ser libres», ha remarcado Franquesa. Por este motivo, han puesto en circulación un manifiesto impulsado por Irídia, Stop Bales de Goma, Alerta Solidària, Novact, Òmnium Cultural, ANC y CIIVO así como una serie de actividades que reclama que «sean condenados los responsables de la mutilación de Roger y de la violencia del Primero de Octubre» así como «la necesidad de reparación personal y colectiva del daño causado». «Es un proceso muy importante para la verdad histórica de lo que pasó el 1-O» ha subrayado Josep Vila, presidente de la ANC, entidad que también es acusación popular.

«Un triple símbolo»
Todos los participantes del acto de presentación de la campaña de apoyo han coincidido en describir el juicio con un «gusto agridulce» porque si bien ha costado mucho llegar a la vista oral, al final se llega con cuatro miembros de las Unidades de Intervención Policial (UIP) del CNP. «Es un caso ejemplar que representa las personas heridas por foam o balas de goma, las que denuncian violencia policial y se encuentran con un muro, del 1-O, con justificaciones judiciales».
Franquesa ha cargado contra la ofensiva del ministerio fiscal desde el minuto cero para evitar una condena de los policías porque entiende que si bien hubo disparos fueron en cumplimiento del deber. Asimismo, contra el hecho de que los acusados sean defendidos por letrados de la Abogacía del Estado. Español, que fue amnistiado de la causa abierta contra él por parte de la policía, ha enfatizado que nunca la pidió y que la amnistía sirve para «blanquear la represión del Estado».

