Las conductas suicidas -la idea de suicidarse e intentos de suicidio- están en aumento en Barcelona, según informó este miércoles el Ayuntamiento. Es así desde 2021, especialmente entre los jóvenes, «coincidiendo con el empeoramiento de la salud mental observado como consecuencia de la crisis social y económica derivada de la pandemia de COVID-19», explica el consistorio en un comunicado.
En 2019, antes de la pandemia, se registraron 527 episodios de ideación suicida (pensar, considerar o planificar un suicidio), y 577 de intento en residentes en la ciudad. Cinco años después, en 2024, las conductas suicidas eran bastante más altas, con 1.128 episodios de ideación y 860 de intento suicida. En cambio, las muertes por suicidio se han mantenido estables en los últimos años, con 117 personas en 2023.
Informe municipal
Estos datos están desglosados y explicados en el informe La Conducta Suicida en Barcelona 2024, que describe por primera vez las ideaciones, intentos y suicidios en la ciudad, así como su evolución en el período 2017-2024.

Más suicidios entre hombres y personas de mayor edad
Según el Ayuntamiento, las ideaciones y los intentos son más frecuentes en mujeres y personas jóvenes, mientras que los suicidios se concentran principalmente en hombres y personas de mayor edad. De hecho, los suicidios son la causa principal de muerte prematura en hombres en la ciudad. Los datos muestran que la conducta suicida es un «fenómeno complejo y heterogéneo»: las ideaciones, los intentos y los suicidios presentan patrones y factores asociados diferentes y, en consecuencia, requieren estrategias específicas de prevención e intervención, diferenciadas pero coordinadas.
La concejala de Salud del Ayuntamiento, Marta Villanueva, presentó este miércoles la Estrategia de Prevención de la Conducta Suicida 2026-2032. Inicialmente, se desplegarán cuarenta y cuatro acciones hasta 2028. Entre las actuaciones previstas, se elaborará un mapa de los puntos de riesgo en el espacio público para valorar la implementación de medidas preventivas, como barreras físicas o la señalización de recursos de apoyo y ayuda.
Por otro lado, la estrategia incluye la implementación de un protocolo de intervención en situaciones de desahucios con riesgo de suicidios, dirigido a los profesionales que intervienen. En julio de 2024, dos mujeres se suicidaron en la calle de las Navas de Tolosa antes de ser desahuciadas. Y en el ámbito educativo, se impartirá formación sobre conducta autolítica a los docentes de los centros educativos.
Más de 32.000 llamadas en seis años
Entre 2020 y agosto de 2026, el Teléfono de Prevención del Suicidio ha atendido más de 32.000 llamadas, y entre 2022 y agosto de 2026 el Chat de Apoyo Emocional para Jóvenes ha gestionado casi 27.000 conversaciones. Más de 3.500 profesionales han recibido formación en prevención de la conducta suicida.

