El Gobierno ha anunciado este miércoles que mantendrá las restricciones de acceso a Collserola y al resto de espacios afectados por la peste porcina africana (PPA) al menos hasta finales de verano. Así lo ha trasladado el Departamento de Agricultura a los representantes de los 19 municipios afectados durante una reunión telemática celebrada este martes, en la que se descartó cualquier flexibilización inmediata de las medidas adoptadas para contener el brote.
La decisión llega después de casi siete meses de restricciones en buena parte del medio natural del área metropolitana, una situación que ha generado creciente malestar entre ayuntamientos, entidades y usuarios habituales de los espacios forestales. No obstante, desde el Gobierno insisten en que la prioridad sigue siendo evitar que el virus salga de la zona afectada y termine llegando a explotaciones ganaderas.

Agricultura descarta cambios antes del otoño
Fuentes del Departamento de Agricultura aseguran que las medidas han sido claves para mantener encapsulado el virus dentro de la zona de alto riesgo y recuerdan que hay “miles de puestos de trabajo en juego” vinculados al sector porcino. Por este motivo, la consejería no prevé revisar las restricciones hasta pasado el verano. El consejero Òscar Ordeig ya había abierto la puerta hace unas semanas a estudiar fórmulas que permitieran un “cierto acceso” al medio natural sin comprometer la seguridad sanitaria. Sin embargo, la reunión de este martes no se ha traducido en ningún cambio concreto ni en ningún calendario de reapertura.
Sant Cugat plantea pruebas piloto
Uno de los municipios que ha defendido explorar alternativas ha sido Sant Cugat del Vallès. El primer teniente de alcalde, Carles Brugarolas, ha explicado que durante la reunión se planteó la posibilidad de impulsar pruebas piloto con reaperturas controladas en espacios muy delimitados. Según Brugarolas, impedir durante meses el acceso al medio natural tiene un impacto importante sobre la ciudadanía y habría que estudiar si es posible compatibilizar la lucha contra la enfermedad con usos puntuales y regulados del bosque. Entre los espacios que el Ayuntamiento considera más adecuados está el bosque de Volpelleres, una zona sin conexión directa con Collserola, así como los alrededores del Pi d’en Xandri y Torre Negra. Sin embargo, el consistorio admite que la propuesta se encuentra todavía en una fase muy preliminar y que no hay fechas ni ubicaciones definidas.

Siete meses de restricciones y creciente malestar
Las limitaciones de acceso se decretaron a finales de noviembre después de la detección de casos de peste porcina africana en jabalíes. Desde entonces, el perímetro afectado se ha ido ampliando hasta incluir toda la sierra de Collserola. En las últimas semanas, las restricciones han provocado protestas y acciones de desobediencia ciudadana. Este mismo fin de semana, cerca de 200 personas participaron en una caminata reivindicativa para reclamar la reapertura de los espacios naturales. A pesar de la presión creciente, el Gobierno mantiene que cualquier relajación de las medidas deberá esperar, como mínimo, hasta después del verano.
