La Gerencia de Área de Seguridad, Prevención y Convivencia del Ayuntamiento de Barcelona, que dirige el histórico Albert Batlle, ha puesto en marcha la licitación para la compra de las nuevas pistolas para la Guardia Urbana de Barcelona. En total, el consistorio calcula que necesitará para el año 2027 y 2028 la adquisición de 1.520 pistolas de dotación y compactas. Una compra, que con IVA incluido, asciende a 1.338.647,20.
El expediente de la licitación, al que ha tenido acceso Totbarcelona, divide la compra en dos lotes. Por un lado, el de la pistola de dotación, que incluye la funda y los complementos del cargador. Un lote que prevé la compra de 750 pistolas de dotación para este 2027 y la misma cantidad para 2028. En cambio, solo se adquirirán 20 pistolas compactas en dos años.
Paralelamente, el Ayuntamiento también suministrará material de protección balística para los agentes de la Unidad de Refuerzo a las Emergencias y la Proximidad de la Guardia Urbana de Barcelona, la UREP, las unidades de orden público. Un presupuesto de 73.071,90 euros para la compra de escudos y cascos balísticos y otros elementos de protección de los agentes de esta unidad de élite de la policía local barcelonesa.

Armar a los agentes y retirar las obsoletas
Según el pliego de prescripciones técnicas, las nuevas pistolas de dotación que deben llevar los agentes deben ser semiautomáticas, de 9mm parabellum de munición y con cargadores de entre 15 y 17 cartuchos, con empuñadura ergonómica y deberían tener un precio unitario de 641 euros. En cuanto a las pistolas compactas, también son semiautomáticas, pero con cargadores de entre 6 y 15 cartuchos, son de una longitud menor a las de dotación, con un precio unitario de 729 euros.
Ambos tipos de armas deberán llevar complementos para zurdos y sobre todo un catálogo e instrucciones o bien en catalán o bien en castellano. Además, deberán llevar la inscripción «Guardia Urbana de Barcelona». Precisamente, una de las condiciones del pliego es que la empresa que se adjudique la licitación deberá llevarse las armas obsoletas con una condición bien clara, eliminar la inscripción del cuerpo si no es que el arma se destina a la destrucción.

Material antiterrorista
En cuanto a los escudos y cascos balísticos, el consistorio licita la compra de dos escudos rígidos por un importe unitario de 3.810 euros. A la lista añade un escudo balístico modular o plegable por un precio de 5.850 euros así como doce unidades de casco a 2.490 euros cada uno y la misma cantidad de porta-placas a 1.420 euros cada uno.
Según la memoria justificativa de la licitación, esta compra responde al incremento de la flota de la UREP de seis vehículos llamados “vehículos de intervención rápida a las emergencias (VIRE)”. Unos vehículos destinados al «soporte operativo de aquellas intervenciones que requieran de una reacción y respuesta más rápida y eficaz en el territorio». «Para dotar estos vehículos con capacidad de respuesta ante amenazas armadas en ámbito antiterrorista, es necesaria la adquisición de material de protección personal balístico«, asegura el documento. «Esta actuación es de competencia municipal y tiene como objetivo garantizar la protección y seguridad, de acuerdo con la normativa de seguridad e higiene en el trabajo», defiende la contratación.
