Barcelona continúa ampliando su patrimonio natural con la incorporación de cinco nuevos ejemplares al Catálogo de Árboles de Interés Local, una herramienta clave para proteger árboles singulares de la ciudad por su valor histórico, paisajístico o biológico. Los nuevos árboles catalogados se distribuyen entre diferentes distritos e incluyen especies como una araucaria en los jardines de Can Borni, un almez en Nou Barris, un eucalipto en Can Baró, un álamo en Vallvidrera y un tilo en Can Masdéu. Los elementos que se tienen en cuenta a la hora de incluir un árbol en este catálogo son, principalmente, su rareza, las cualidades estéticas, el valor histórico, la edad y el tamaño.
Con estas incorporaciones, la ciudad refuerza un catálogo que se comenzó a construir a mediados de los años noventa y que hoy recoge cientos de ejemplares singulares repartidos por todos los distritos. El objetivo es preservar árboles que destacan por su antigüedad, dimensiones, rareza o vinculación con la historia de Barcelona. Cualquier intervención sobre estos árboles —tanto en espacios públicos como privados— requiere autorización municipal, lo que les dota de una protección específica dentro de la ordenanza ambiental.
Los 5 nuevos ejemplares protegidos
Araucaria bidwillii, ubicada en los Jardines de Can Borni (barrio de Sant Genís dels Agudells, distrito de Horta-Guinardó).
Celtis australis, ubicada en la calle Piferrer, 92 (barrio de Porta, distrito de Nou Barris).
Eucalyptus globulus ubicada en el jardín de la casa situada en la calle Labèrnia, núm. 2 (barrio de Can Baró, distrito de Horta-Guinardó).
Populus nigra ubicada en la Font de Can Llevallol (Vallvidrera, distrito de Sarrià-Sant Gervasi).
Tilia platyphyllos ubicada en la entrada a la Masía de Can Masdéu (barrio de Canyelles, distrito de Nou Barris).

El catálogo no solo incluye árboles aislados, sino también conjuntos y plantaciones con valor patrimonial. De hecho, Barcelona forma parte de un sistema más amplio de protección del patrimonio arbóreo en Cataluña, donde hay más de 1.200 árboles y arboledas catalogados como de interés local o comarcal. Este marco permite coordinar la conservación de elementos naturales que a menudo pasan desapercibidos pero que forman parte de la memoria colectiva de los barrios.
Entre los árboles catalogados en la ciudad hay ejemplares emblemáticos como las palmeras de la plaza de la Torre Llobeta, el algarrobo de los Pabellones Güell o varias higueras y magnolias en jardines históricos. Muchos de estos árboles tienen décadas —o incluso más de un siglo— de historia y han sobrevivido a transformaciones urbanísticas profundas.
No obstante, su conservación no siempre está garantizada. Algunos ejemplares han estado en peligro en los últimos años por obras urbanas, temporales o enfermedades. Un caso destacado es el de un olmo de los jardines Blanca Selva y Henry, que tuvo que ser talado tras quedar gravemente afectado por una tormenta en el año 2022. Otros árboles históricos han necesitado intervenciones de urgencia o han sido objeto de debate ciudadano cuando proyectos urbanísticos comprometían su supervivencia. La ampliación del catálogo, además de blindar los árboles ante posibles afectaciones, también contribuye a sensibilizar a la ciudadanía sobre el valor del verde urbano en un momento de crisis climática.

