A finales de julio se cumplían los presagios. Los gemelos modernistas de la calle del Consell de Cent fueron finalmente derribados y reducidos a escombros. De nada sirvieron los intentos más o menos tímidos tanto de la sociedad civil como de algunos grupos políticos para conseguir un indulto in extremis que permitiera preservar los dos edificios centenarios que hasta ahora se alzaban en los números 600 y 602, bautizados como Casa Sebastián Bosch Elías y Casa Frederic Sanés. Su demolición -sumada a la desaparición de las cuatro fincas de un piso que se ubicaban en el cruce con la calle de la Independència- ha liberado todo el tramo de la fachada norte de la plaça de les Glòries que corresponde al barrio del Clot. En su lugar, ahora hay un gran solar lleno de escombros donde todavía trabajan las máquinas y desde el cual se divisa tanto la Torre Glòries como los límites actuales del parque. Si tenemos en cuenta todos los derribos llevados a cabo desde que se inició la reforma del entorno de los antiguos Encants Vells en noviembre de 2025, el Ayuntamiento de Barcelona ha derribado al menos dos tercios de los inmuebles que configuraban esta fachada norte de Glòries, borrando así un trozo de barrio.

Solo quedan pendientes de demolición varias fincas que pertenecen al barrio de Sagrada Família. Dos de ellas son casitas bajas contiguas que se encuentran en el cruce con Dos de Maig, a la altura del número 584 del Consell de Cent. Los edificios están completamente tapiados, ambos tenían una entrada principal y dos locales en los bajos. En uno de estos establecimientos, sobrevive un letrero de un negocio de comidas. Si miramos hacia arriba, en uno de los balcones del primer piso, hay varios tiestos con plantas y hasta hace poco aún lucía un lazo amarillo independentista. En la fachada del inmueble que hace esquina, encontramos una placa cuadrada con el nombre de la calle en castellano, una reliquia del pasado que todo hace pensar que no se salvará de la piqueta. El movimiento de operarios en su interior y las vallas de obra que rodean tanto las dos casitas como la finca que aún se alza en el número 582 son una señal de que su demolición es inminente. La parte posterior de las casitas da a una de las dos naves que pertenecían a la antigua fábrica de paraguas -Consell de Cent, 572-576- que se remonta al siglo XIX y hace décadas que está en desuso. La previsión es que se instale a partir de 2027 la Escuela Gaia, un centro educativo de dos líneas que ahora se encuentra en barracones muy cerca del recinto.

Junto al emplazamiento actual de la escuela hay un conjunto de dos casitas bajas tapiadas que llega hasta la esquina con la calle de Castillejos. Las construcciones están cubiertas por una malla de obra opaca y todo hace pensar que su demolición también está muy cerca. Pared con pared, encontramos tres bloques de pisos más modernos y de cinco plantas cada uno. Su aspecto y estado de conservación es bueno, señal de que tuvieron actividad hasta hace no mucho. La previsión es que vayan a tierra como sus inmuebles vecinos.

Las casitas y los tres edificios conforman el último tercio de la fachada norte de la plaza de les Glòries que aún está pendiente de demolición. Forman parte de la fase final de la reforma de la zona, que debe preceder la ampliación del parque y la rehabilitación del recinto de la antigua fábrica de harinas La Ceres Catalana, popularmente conocida como la Casa del Sucre y futuro centro cultural del barrio. En paralelo, las obras en la parcela triangular que se extiende por el frente de la avenida Diagonal entre Castillejos y Cartagena continúan. Aquí se debe edificar un edificio residencial de viviendas de lujo. El proyecto adjudicado a Conren Tramway Diez prevé construir dos torres, de 14 y 12 plantas, a través de las cuales se obtendrá una superficie construida de 23.508 metros cuadrados.

La transformación de la fachada norte de Glòries en la que se enmarcan estas demoliciones debe permitir ganar cerca de 26.400 metros cuadrados de zona verde. En total, había afectadas una ochentena de fincas erigidas en torno a los antiguos Encants Vells, donde vivían medio centenar de familias que han tenido que ser realojadas o indemnizadas. Como comentábamos, la mayoría de inmuebles ya han sido derribados o lo serán próximamente. Solo se conservarán cuatro fincas enteras y dos más parcialmente. El presupuesto total de los trabajos es de casi 2,3 millones de euros y antes de la demolición de cada una de las fincas se han tenido que retirar cerca de 444 metros cuadrados de fibrocemento repartidos en una superficie total de más de 10.400 metros cuadrados. La previsión era que las tareas pudieran culminar de cara al pasado mes de mayo, de manera que arrastran un retraso de casi tres meses.

Un refugio de la Guerra Civil truncado por un aparcamiento
Cabe recordar que en este mismo ámbito se localizó en verano de 2025 un refugio antiaéreo de la Guerra Civil durante unas obras de ampliación de la red de agua freática que se estaban realizando en la calle del Consell de Cent. El búnker apareció frente al número 605 de la vía, muy cerca del cruce con Independència. El espacio se encontraba en un aparente gran estado de conservación, pero las tareas de los arqueólogos permitieron comprobar que la galería principal había sido truncada completamente. Según avanzó el TOT Barcelona en un reportaje publicado el pasado mes de enero, solo se conserva del refugio un tramo muy pequeño, que incluye un acceso por unas escaleras de piedra flanqueadas por paredes de ladrillo de color terroso, porque el resto fue destruido con la construcción del aparcamiento de la finca que se erige en los números 605 y 607 de la misma calle. Se trata de un bloque de pisos de ocho plantas construido en los ochenta que tiene un garaje con casi una treintena de plazas, algunas de las cuales ocupan el trazado del antiguo búnker.


