Una mayoría muy amplia del pleno ha reelegido David Bondia como síndico de agravios de Barcelona. El defensor ha recibido los votos a favor de treinta y cinco de los cuarenta y un concejales. Han votado a favor el gobierno de Jaume Collboni, Junts per Barcelona, Barcelona en Comú y ERC. El PP se ha abstenido y Vox se ha posicionado en contra. Esta semana, el TOT Barcelona ya adelantó que Collboni lo proponía como síndico y que, con los votos de Junts, los últimos que se hicieron públicos, quedaba garantizada su elección. Bondia necesitaba el apoyo de dos tercios del pleno para ser nombrado, es decir, 27 de los 41 concejales.
Bondia renueva por cinco años más, pero posiblemente estará hasta 2032 en el cargo, porque en 2031 hay elecciones municipales y el nombramiento del síndico o síndica no puede coincidir con unos comicios en el Ayuntamiento. Una vez termine este segundo mandato, Bondia tendrá que dejar el cargo porque el máximo permitido son dos mandatos de cinco años.
«El trabajo del síndico ayuda a mejorar el gobierno»
El alcalde ha hecho un reconocimiento a la figura del síndico y de su equipo, al igual que de la otra candidata que se presentó, la abogada Gemma Calvet. “La elección se hace con un amplísimo acuerdo. Casi sin votos en contra. Refuerza la capacidad de los grupos de llegar a acuerdos. El trabajo del síndico ayuda a mejorar el gobierno. Hemos tenido una Sindicatura proactiva. Se ha implicado en la búsqueda de soluciones en casos como Vallcarca, la Casa Orsola y los patios escolares”.
Desde Junts per Barcelona, el presidente del grupo municipal, Jordi Martí Galbis, ha reivindicado que la Sindicatura de Agravios de Barcelona dé un paso. “Es necesaria una Sindicatura más proactiva”, ha dicho el concejal. Y que sus actuaciones pongan el foco en el derecho a la buena administración, la convivencia en el espacio público, los derechos lingüísticos, la seguridad y la vivienda.
El concejal de Barcelona en Comú Marc Serra ha recordado que gracias a su partido se hizo el proceso participativo de la ciudadanía que el gobierno quería eliminar. Y Rosa Suriñach, edil de ERC, ha valorado que la ciudadanía debe conocer qué hace la Sindicatura y escuchar la voz del síndico.

Cambiar el proceso de elección
El PP se ha abstenido, pero la concejala Sonia Devesa ha remarcado que se trata de una institución «imprescindible». Devesa ha reflexionado que es necesario debatir y apostar por un nuevo proceso de elección que se abra más a la sociedad civil, «a las universidades y colegios profesionales». Para Devesa, no puede ser que el Ayuntamiento elija al síndico cuando es la administración que debe supervisar.
Vox cree que con la existencia del Defensor del Pueblo y del síndico de agravios de Cataluña no es necesaria una Sindicatura municipal. «El 90% se destina a sueldos. «Se limita a emitir informes que suelen coincidir con la ideología de izquierdas», ha subrayado el presidente del grupo municipal, Gonzalo de Oro.
Ha competido con Gemma Calvet
Antes de que el pleno votara, el proceso de elección del síndico ha pasado por dos fases anteriores. Por un lado, el apoyo de las entidades, y por otro un proceso participativo, con votos de la ciudadanía. En ambos casos, Bondia se impuso claramente. Recibió más de 50 apoyos de entidades, y en el proceso participativo consiguió 2.064 votos (un 76%), mientras que Calvet se quedó con 643 (un 24%). Pero ni el apoyo de las entidades ni de la ciudadanía son vinculantes y la única decisión que de verdad cuenta es el voto de los grupos municipales.
La Sindicatura de Agravios de Barcelona es una institución que defiende las libertades públicas y derechos fundamentales de la ciudadanía y supervisa la actuación del consistorio barcelonés. Las decisiones del defensor no son vinculantes para el Ayuntamiento y este solo puede emitir recomendaciones o advertencias. Pero, muchas veces, desde la Sindicatura se han desbloqueado conflictos o el Ayuntamiento ha revertido una decisión si ha visto que se había equivocado a raíz del informe del síndico. Con anterioridad a Bondia, la ciudad tuvo dos síndicas, Pilar Malla (2005-2010) y Maria Assumpció Vilà (2010-2021).

