El presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha exigido al alcalde, Jaume Collboni, la dimisión del teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, a quien considera incapaz de revertir la situación en la ciudad: «Barcelona necesita calles seguras». Lo ha dicho en la presentación de la campaña «Calles seguras» en el barrio del Raval, que los populares trasladarán a los 10 distritos de la ciudad para presentar sus propuestas en seguridad, entre ellas la creación de minioficinas móviles en los puntos «más problemáticos».
El líder popular en la capital catalana ha afirmado que «Barcelona se ha convertido, por desgracia, en la capital del delito y en la ciudad más insegura de España», y ha señalado que, según cifras oficiales, el año pasado se produjeron «170.000 delitos, lo que supone 464 delitos diarios; cuatro agresiones sexuales al día, una de ellas con violación; en homicidios e intentos». Asimismo, ha remarcado que el año pasado se recogieron 70.000 jeringuillas abandonadas en plazas y parques. También ha señalado que el pasado fin de semana ha sido especialmente trágico y el último mes, que ha dejado cuatro asesinatos, tres por arma blanca y uno por arma de fuego, además de varias personas gravemente heridas por apuñalamientos. «Desde que Jaume Collboni es alcalde, en Barcelona ha habido un total de 37 homicidios», ha remarcado para subrayar que no se trata de hechos aislados.
«Los barceloneses ya necesitan un alcalde que se ocupe de verdad de los problemas, que deje de ser un buen alcalde en Tik Tok y en las redes sociales», ha defendido Daniel Sirera, que ha reprochado a Collboni haber normalizado la situación y mirar hacia otro lado ante la situación de inseguridad que vive Barcelona, según él. Con todo, ha dicho que a Collboni «le queda grande Barcelona», y ha reclamado la dimisión de Batlle porque el teniente de alcalde de Seguridad «no tiene capacidad para revertir la situación, los delincuentes se sienten cómodos en Barcelona, mientras que los ciudadanos tienen miedo de caminar por las calles y la Guardia Urbana se siente abandonada por el gobierno municipal”.

Sirera reclama más presencia policial
El líder popular también ha reclamado más presencia policial, y ha aumentado en 1.000 agentes la plantilla de Guardia Urbana y en 3.000 la de Mossos d’Esquadra, y ha alertado que por la noche hay un policía cada 7.300 personas, que en fin de semana, «cuando más se necesita», se reducen a la mitad, con un agente cada 14.000. Finalmente, ha reclamado al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que informe a la ciudadanía si el asesinato del sábado en Esplugues de Llobregat (Baix Llobregat) «se trató de un atentado yihadista» y ha alertado sobre la falta de seguridad de la Sagrada Familia a las puertas de la visita del Papa.
