El Ayuntamiento de Barcelona cierra un año repleto de cambios. Más allá de tener un nuevo inquilino en el banquillo presidencial, que ahora ocupa el socialista Jaume Collboni, hay otras muchas butacas que este año han cambiado de propietario. Las elecciones han acelerado en parte este relevo –la mitad de los regidores del plenario son nuevos– pero algunas renuncias y cambios políticos también han cambiado la apariencia del Pleno. Aprovechando el final de año, el TOT Barcelona repasa las ausencias más destacadas de este 2023 en la política barcelonesa.
Ernest Maragall (ERC)
Ernest Maragall ha sido el último a marchar. Lo hace después de dos etapas en el Ayuntamiento y con la satisfacción de haber liderado la Esquerra Republicana más fuerte de los últimos años en Barcelona. Maragall se ha erigido en el único candidato republicano a ganar unas elecciones en la ciudad Barcelona en la democracia reciente, a pesar de que unos malos resultados el pasado 28M –perdió la mitad de regidores– lo dejó en la estocada. Además, el acuerdo in extremis del PSC con PP y BComú le arrebató la oportunidad de ser primer teniente de alcalde en un Ayuntamiento liderado por Xavier Trias. Maragall se marcha porque «ha acabado una etapa». Asegura que el Estado está poniendo fin a la represión y que hacen falta nuevos liderazgos. Elisenda Alamany, hasta ahora portavoz del grupo republicano, será quien lidere ahora ERC en el Ayuntamiento.

Jordi Martí (BComú)
Jordi Martí, mano derecha de Ada Colau en sus ocho años de alcaldía, también se va. En este caso, por motivos muy diferentes. Martí se va a Madrid para ser el número dos de Ernest Urtasun en el ministerio de Cultura. Con su marcha, los comunes comienzan un proceso de cambio en sus liderazgos. Ante la posible marcha de Colau, cuando se aclare la gobernabilidad de Barcelona, Martí entraba a todas las travesías para liderar la formación en Barcelona. Con el cambio, todo apunta que la teniente de urbanismo del mandato pasado, Janet Sanz, será quien coja las riendas del grupo.

Rosa Alarcón (PSC)
El otro nombre que se ha marchado durante el poco tiempo que llevamos de mandato es Rosa Alarcón. La socialista anunció su dimisión, por motivos de salud, en las redes sociales «con todo el dolor». Alarcón ha explicado que sufre el síndrome de Meige, el cual provoca que los ojos se te cierran de forma involuntaria durante un tiempo indeterminado. En una entrevista en el programa

El regidor del PSC, Lluís Rabell, también se ha ausentado del Pleno por motivos de salud, a pesar de que en este caso no ha presentado la dimisión porque la intención es volver cuando esté recuperado.
Marina Gassol (ERC)
El caso de Marina Gassol es el que ha golpeado más fuerte. La exregidora republicana murió el pasado cuatro de marzo a causa de un cáncer. Gassol era la presidenta de ERC Barcelona en Ciutat Vella y se mostró siempre activa en las causas vecinales del barrio Gótico. En un comunicado después de saberse su traspaso, ERC quiso destacarla como una «luchadora incansable» y «una ciudadana ejemplar».

Cs y Valents se marchan por la puerta trasera
La política barcelonesa también ha despedido a prácticamente toda la bancada de Ciutadans y de Valents, después de unos resultados pésimos el pasado 28M. Hay un nombre, eso sí, el de Paco Rueda, que a pesar de no ser regidor todavía continúa entre bambalinas en la política barcelonesa. El portavoz de Cs en el Ayuntamiento durante el final del mandato pasado decidió pasarse al equipo de Daniel Sirera (PP) durante la campaña electoral del 28M.


